El expresidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), Jorge Herrera, ha manifestado su rotundo rechazo al acuerdo programático entre el movimiento Pachakutik (PK) y la Revolución Ciudadana (RC), que se firmará este 30 de marzo. Herrera, quien es una figura destacada dentro del movimiento indígena ecuatoriano, considera este pacto una “traición” a los principios y luchas históricas de los pueblos indígenas del país.
En una carta pública, Herrera expresó su descontento con la posible firma del acuerdo con Luisa González, candidata presidencial por la Revolución Ciudadana, el movimiento político ligado al correísmo. Según el expresidente de la Conaie, este acuerdo representa una vulneración de los ideales y luchas que han forjado la identidad de los pueblos indígenas a lo largo de la historia, marcados por años de resistencia, sacrificios y luchas por la tierra y los derechos fundamentales.
La posición de la dirigencia indígena
El rechazo de Herrera se suma a la postura de otros líderes indígenas, como Fernando Guamán, presidente de la Confederación de Movimientos Indígenas del Chimborazo (Comich). Guamán también calificó el acuerdo como “una traición a la dignidad del movimiento indígena del Ecuador” y expresó su desconfianza hacia los dirigentes de Pachakutik que, según él, están favoreciendo intereses personales en lugar de defender los derechos históricos de los pueblos indígenas.
Este acuerdo se formalizaría en un acto programado para el domingo 30 de marzo en la parroquia Tixán, ubicada en el cantón Alausí, en la provincia de Chimborazo. La dirigencia de Pachakutik, brazo político de la Conaie, convocó a sus coordinaciones provinciales y organizaciones sociales a este evento, en el que se firmará el compromiso mutuo entre el movimiento indígena y Luisa González, candidata presidencial del correísmo.
El rechazo a la manipulación de la memoria histórica
Jorge Herrera no solo rechaza este acuerdo por los intereses personales que percibe detrás del mismo, sino que también critica la manipulación de la memoria histórica de los pueblos indígenas. En su misiva, aseguró que la historia de la lucha indígena no puede ser utilizada para fines electorales, especialmente cuando esta lucha ha sido forjada con sacrificios, represión y sangre derramada por la defensa de los derechos indígenas.
“Los pueblos indígenas hemos pagado un alto precio por cada avance logrado en la construcción de un país que respete nuestros derechos, y no permitiremos que se traicione nuestra causa por conveniencias electorales”, subrayó Herrera. Para él, el acuerdo con la candidata correísta no tiene legitimidad, ni el respaldo de las bases del movimiento indígena, y es un reflejo de cómo ciertas “élites políticas indígenas” intentan apropiarse de la lucha histórica del movimiento sin tener en cuenta los sacrificios realizados.
Rechazo de la dirigencia de Chimborazo
El rechazo al acuerdo también proviene de la dirigencia indígena del Chimborazo, que considera que este pacto traiciona la lucha histórica de la Conaie y de Pachakutik. Según Fernando Guamán, el acuerdo es una muestra de cómo los “seudodirigentes” de Pachakutik están favoreciendo los intereses del correísmo en lugar de mantener la integridad y la autonomía del movimiento indígena.
El dirigente de la Comich insistió en que el movimiento indígena del Chimborazo rechaza este acuerdo no solo por la entrega de la lucha histórica, sino también porque se está olvidando la persecución y humillación sufrida por los pueblos indígenas en el pasado, especialmente bajo gobiernos anteriores. Para Guamán, este acuerdo está destinado a satisfacer los intereses de aquellos en el poder, sin representar las aspiraciones y los derechos de las comunidades indígenas que históricamente han sido excluidas y marginadas.
Un pacto con implicaciones para las luchas indígenas
Este acuerdo entre Pachakutik y la Revolución Ciudadana no solo genera controversia dentro de las filas del movimiento indígena, sino que también pone en evidencia las tensiones internas entre los sectores que buscan una alianza política y aquellos que defienden la independencia y la lucha por los derechos indígenas sin compromisos con partidos políticos tradicionales.
Mientras la dirigencia de Pachakutik busca avanzar con este acuerdo en busca de influencia política, los sectores más críticos consideran que el pacto con Luisa González no refleja las demandas reales de los pueblos indígenas, que continúan luchando por su autonomía, reconocimiento y respeto de sus derechos.
