Este domingo 22 de junio, durante su intervención en el juicio por presunto peculado en el caso Reconstrucción de Manabí y Esmeraldas, el exvicepresidente Jorge Glas sorprendió al revelar que le ofrecieron convertirse en “cooperador eficaz”. No obstante, rechazó la propuesta aduciendo que no podía asumir responsabilidad por acciones de terceros: “Me ofrecieron ser cooperador eficaz, pero no puedo asumir la responsabilidad de lo que otro ha hecho. Yo no puedo mentir”.
Glas, quien presidió el Comité de Reconstrucción tras el devastador terremoto de abril de 2016 bajo el gobierno de Rafael Correa, compareció sin juramento ante el Tribunal de Juzgamiento. Durante su testimonio, también imploró que el proceso judicial no estuviera influenciado por “odios personales”, subrayando que explora las decisiones colectivas y los protocolos aplicados durante su gestión.
Bajo la defensa del abogado Andrés Villegas, Glas detalló el funcionamiento del Comité: explicó cómo se seleccionaban los proyectos prioritarios para la reconstrucción, quiénes votaban esas iniciativas y el rol de otras carteras del Estado en la aprobación de obras presentadas a través del órgano que lideraba.
El juicio se encuentra en una etapa crítica: Glas y su entorno legal buscan exponer que las responsabilidades no recaen únicamente sobre él, sino que fueron el resultado de mecanismos colegiados implementados en medio de la emergencia nacional.
Durante su testimonio, también abordó el proceso de votación interna del Comité, enfatizando que las prioridades se definían mediante consenso con otras autoridades estatales. Asimismo, cuestionó la imparcialidad de la acusación: “No quiero que me juzguen por odios personales; aquí se actuó conforme a los protocolos establecidos”, añadió.
El exvicepresidente enfrenta cargos de peculado por supuesta malversación de fondos públicos asignados a los trabajos de reconstrucción posterior al terremoto. La Fiscalía sostiene que ciertas obras priorizadas carecían de pertinencia urgente y que hubo irregularidades en el uso de los recursos. Justamente, Glas defiende que los fondos fueron manejados colectivamente y con transparencia operativa.
Este episodio del juicio es clave para determinar la asignación de responsabilidades políticas y jurídicas en el uso de recursos públicos en tiempos de emergencia. La estrategia de defensa de Glas se centra en diferenciar su rol administrativo del manejo directo de fondos y basarse en mecanismos participativos previos.
