El regreso de Joao Joshimar Rojas al fútbol profesional marcó el cierre de un largo y doloroso capítulo en su carrera. El volante de Barcelona Sporting Club, quien estuvo más de un año alejado de las canchas tras sufrir una fractura de peroné en mayo de 2024, reveló que su proceso de recuperación estuvo lleno de errores médicos que complicaron su retorno.
Durante una entrevista con DSports, Rojas explicó que su lesión, sufrida en un duelo ante São Paulo por la fase de grupos de la Copa Libertadores, fue mal tratada desde el inicio. Aunque el tiempo de recuperación estimado era de seis meses, el futbolista terminó fuera de las canchas por más de doce.
“En este proceso me he dado cuenta de que, cuando el trabajo de alguien está puesto en duda en lo mediático, se comporta totalmente diferente. Así como hay jugadores que se crecen en momentos difíciles, hay profesionales que en esos momentos se paralizan”, afirmó el mediocampista ecuatoriano.
El jugador no ocultó su frustración y fue contundente al describir su experiencia: “En mi caso, no hubo gente valiente que alce la mano y diga: ‘Me equivoqué, y aquí estoy’. Se equivocaron en todo: me operaron mal, me diagnosticaron mal, me rehabilitaron mal… todo mal”.
Rojas fue intervenido quirúrgicamente en varias ocasiones y aseguró que la falta de un diagnóstico preciso y una rehabilitación adecuada prolongaron innecesariamente su calvario. Su caso reaviva el debate sobre la calidad y responsabilidad del cuerpo médico en el fútbol profesional ecuatoriano, donde las lesiones graves suelen tener consecuencias prolongadas en la carrera de los jugadores.
El futbolista reapareció oficialmente el pasado 14 de septiembre, durante la goleada de Barcelona SC sobre Emelec en el Clásico del Astillero. Desde entonces ha ido sumando minutos, y el pasado sábado disputó su primer partido como titular en la tercera fecha del hexagonal principal de la Liga Ecuabet.
A pesar del sufrimiento vivido, Rojas aseguró que su enfoque está en recuperar su mejor nivel y contribuir al equipo. Su caso se ha convertido en un llamado de atención sobre la importancia de los diagnósticos certeros, la ética médica y la transparencia en los procesos de recuperación de los deportistas de alto rendimiento.

