La vida de Irene Tobar, portera ecuatoriana, dio un giro inesperado en octubre del año pasado cuando recibió una oferta que cambiaría su carrera futbolística. En lugar de tomar sus vacaciones en Estados Unidos como había planeado, la futbolista recibió una llamada urgente de su representante, quien le informó que un club en Arabia Saudita quería ficharla. Tras una larga travesía de 27 horas, con escalas en Colombia y Turquía, Tobar llegó a Taif, en la provincia de Meca, para firmar con el Al Amal SC, convirtiéndose en la primera ecuatoriana en jugar en la Liga de Arabia Saudita.
La jugadora de 35 años describe su llegada al país árabe como «rara», pero también como un regalo de Dios. En una entrevista con EL UNIVERSO, Tobar relató cómo el destino la llevó a tomar una decisión que la sorprendió. “Yo tenía otros planes, pero un mensaje de mi agente cambió todo. Soy creyente, y siento que fue Dios quien me puso aquí”, confesó.
Adaptación a una nueva cultura
En los tres meses que lleva en Arabia Saudita, Tobar ha tenido que adaptarse a una cultura muy diferente a la ecuatoriana. Aunque la transición no fue fácil, la arquera ha respetado las normas y tradiciones del país, particularmente en lo relacionado a la devoción religiosa y las reglas de convivencia. Según Tobar, «todo país tiene sus normas», y aunque al principio le costó adaptarse, ha logrado entender y seguir las leyes del lugar. «Este es un país intenso en muchos aspectos, especialmente cuando se trata de la religión», agregó.
El crecimiento del fútbol femenino en Arabia Saudita
Una de las razones por las cuales Irene Tobar decidió unirse a Al Amal SC fue el desarrollo que está experimentando el fútbol femenino en Arabia Saudita. La jugadora destacó que el país está invirtiendo una gran cantidad de dinero para mejorar la calidad de la liga femenina. “Están invirtiendo mucho en el fútbol femenino, y eso es algo que valoro. Las instalaciones son de primer nivel, los traslados se realizan por avión, y todo se transmite por televisión”, explicó. Este tipo de inversiones, según Tobar, podrían ser un ejemplo para el fútbol femenino en Ecuador y América Latina.
Concebir este tipo de proyectos puede abrir muchas puertas para futbolistas ecuatorianas, y Tobar espera que su experiencia sea una inspiración para otras jugadoras de su país. “Estoy dejando una huella, siendo la primera ecuatoriana en jugar aquí. Mi proceso puede abrir más espacios para las chicas que están en Ecuador”, comentó.
Compromiso con la selección ecuatoriana
Aunque actualmente se encuentra en Arabia Saudita, Irene Tobar sigue manteniendo su amor por la selección ecuatoriana. La exjugadora de Dragonas de IDV, quien participó en el Mundial Femenino de Canadá 2015 y en las Copas América de 2010 y 2018, aseguró que siempre estará dispuesta a representar a su país cuando el cuerpo técnico lo considere necesario. «Las puertas siempre están abiertas para la selección. Sería un honor volver a vestir la camiseta tricolor», afirmó con entusiasmo.
Desafíos y consejos para las nuevas generaciones
A pesar de sus logros, Tobar no ha tenido un camino fácil. Como arquera, ha tenido que enfrentarse a grandes desafíos y sacrificios para mantenerse en la élite del fútbol. A sus 35 años, continúa compitiendo a alto nivel, lo cual requiere una disciplina y constancia excepcionales. “Mi carrera no ha sido sencilla. Para seguir compitiendo a este nivel, he tenido que ser muy disciplinada, resiliente y responsable. Mi consejo es que nunca dejen de esforzarse, porque todo es posible si se hace con responsabilidad”, concluyó.

