Inundaciones en Valencia: Operativos de rescate en subterráneos y creciente desesperación tras el desastre

INTERNACIONAL

Las autoridades de Valencia continúan con las arduas operaciones de rescate tras las devastadoras inundaciones que azotaron la región española la semana pasada. Este lunes, los esfuerzos de búsqueda se concentraron en los aparcamientos y subterráneos de áreas afectadas, con el objetivo de encontrar a las víctimas atrapadas. En total, hasta el momento se han confirmado 217 muertos debido a las fuertes lluvias, pero las autoridades temen que la cifra aumente considerablemente, con hasta 400 víctimas mortales esperadas, según el general Javier Marcos, jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

El operativo, que se intensificó en áreas como los aparcamientos subterráneos del centro comercial Bonaire en Aldaia, sigue siendo una de las principales prioridades. A medida que avanzan los trabajos de rescate, se han encontrado hasta ahora 50 vehículos inspeccionados sin hallar cuerpos, pero la incertidumbre persiste sobre lo que se podría encontrar en las zonas más afectadas por las inundaciones.

Operativos de rescate en áreas subterráneas

El centro comercial Bonaire, ubicado en Aldaia, una localidad de 31,000 habitantes a las afueras de Valencia, ha sido uno de los puntos críticos de la tragedia. El alcalde de Aldaia, Guillermo Luján, expresó su preocupación sobre la magnitud de lo que podría encontrarse en los subterráneos, indicando que el centro comercial “está devastado en la parte superior” y que el nivel inferior es una incógnita, lo que aumenta la angustia de los rescatistas.

Las fuerzas armadas y los buzos especializados están trabajando sin descanso para vaciar los subterráneos del Bonaire, aunque se estima que el volumen de agua acumulado, con millones de litros en algunos puntos, complica las labores de achique.

Además de los trabajos de rescate, las autoridades han preparado una morgue con capacidad para 400 cuerpos. Esta cifra refleja la magnitud de la tragedia, con muchos cadáveres aún sin identificar, dado que las condiciones de los cuerpos complican su identificación inmediata.

Desgarradoras escenas de desesperación

Mientras los equipos de rescate siguen buscando víctimas en los subterráneos y áreas más afectadas, la situación en las comunidades de la provincia de Valencia es de creciente desesperación. Las calles de Sedaví, Paiporta, y otras localidades cercanas siguen bloqueadas por los escombros, vehículos y muebles arrastrados por la corriente. Aún hay zonas sin acceso a electricidad y con problemas en las redes de telecomunicaciones.

Teresa Gisbert, una mujer de 62 años de Sedaví, relató a la agencia AFP cómo la inundación arrasó con su hogar: “Nací aquí y lo he perdido todo”, lamentó, señalando el nivel de agua que alcanzó más de un metro de altura en su vivienda. Muchas otras personas comparten su frustración, ya que algunos ciudadanos consideran que las alertas meteorológicas no fueron lo suficientemente claras, lo que agravó la tragedia.

La indignación de la población y la visita de las autoridades

El domingo, las autoridades españolas, encabezadas por el rey Felipe VI, la reina Letizia, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, fueron recibidos con protestas violentas por parte de la población de Paiporta, una de las localidades más afectadas. Los manifestantes, indignados por la situación, lanzaron bolas de barro, palos y otros objetos a los funcionarios, mientras coreaban consignas contra la gestión del desastre.

El presidente Sánchez fue evacuado rápidamente, y Carlos Mazón también abandonó la zona poco después. Los monarcas, por su parte, intentaron dialogar con los ciudadanos, pero no pudieron evitar que su visita se convirtiera en un foco de tensión, con su ropa y rostros manchados por barro.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, admitió que la visita de los representantes del Gobierno fue un “error”, ya que no se previó la intensidad de la indignación de los afectados.

Crisis continua: lluvias, víctimas y efectos colaterales

Además de la crisis en Valencia, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) señaló que la “crisis meteorológica” que afectaba a la región ha terminado, pero las fuertes lluvias se desplazaron hacia el norte, especialmente a Barcelona, donde se registraron severas interrupciones en el transporte, con la suspensión de varios trenes de cercanías y la anulación de 153 vuelos en el aeropuerto de la ciudad. A pesar de este respiro, la situación sigue siendo grave.

El número de víctimas confirmadas continúa subiendo, con la mayoría de los decesos en Valencia (213), y se registraron víctimas también en Castilla-La Mancha y Andalucía. Las autoridades advierten que el balance final podría ser mucho mayor, pues aún hay muchas personas desaparecidas.

Las consecuencias de las lluvias y la respuesta de las autoridades

Las lluvias torrenciales, que comenzaron el martes, han tenido un impacto devastador en la región. Las calles de las ciudades afectadas están bloqueadas por escombros y vehículos, y muchas viviendas han sido arrasadas por el agua. A pesar de la magnitud del desastre, las autoridades continúan trabajando en restablecer los servicios básicos y en realizar evacuaciones de los residentes más vulnerables.

Mientras tanto, se mantienen las restricciones de circulación en varias vías de la región de Valencia debido al mal estado de las carreteras, y se ha anunciado que los colegios de la región permanecerán cerrados durante varios días más.

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