La creciente ola de robos violentos en el centro de Guayaquil ha llevado a comerciantes y residentes a tomar medidas de seguridad adicionales. En las calles Aguirre y García Avilés, los propietarios de ópticas, restaurantes, peluquerías y otros negocios permanecen atentos ante la reciente ola de delitos que ha sacudido la zona.
El lunes 16 de septiembre, la Policía Nacional intensificó sus patrullajes en respuesta a un robo reciente que ocurrió el jueves 12 de septiembre. En este incidente, un hombre asfixió a un joven que llevaba una mochila en el pecho, llevándolo al suelo para que otro cómplice le robara la maleta. Este acto de violencia ha dejado a los residentes y comerciantes profundamente preocupados por la seguridad en la zona.
Los agentes del distrito 9 de Octubre informaron que se realizaron operativos que resultaron en la incautación de una motocicleta, que se sospecha fue utilizada por los delincuentes. Juan Carlos, un residente de la calle Aguirre, expresó su inquietud por el aumento de robos, especialmente por parte de consumidores de drogas que han sido captados en cámaras de vigilancia. Según él, los delincuentes intentan robar componentes de los sistemas de ventilación de los locales, como filtros de aire.
Otro comerciante de la calle García Avilés mencionó la presencia de jóvenes extranjeros con comportamiento sospechoso, temiendo que se repitan incidentes violentos similares al robo reciente. Además, recordó un ataque previo en el que un empleado de una óptica fue golpeado y asaltado.
Los residentes y comerciantes han comenzado a implementar medidas de seguridad adicionales, como la colocación de rejas en ventanas y balcones para protegerse de los robos. Gina, una residente de 68 años, relató que invirtió $120 en cerramientos tras varios intentos de robo. «Este sector es muy oscuro y eso favorece a los delincuentes. Necesitamos una intervención más efectiva en el área central», afirmó.
Los uniformados han recomendado a los comerciantes que eviten abrir sus locales demasiado temprano o mantenerlos abiertos hasta tarde. También aconsejan no transitar por zonas desiertas durante la noche y estar atentos a personas sospechosas. La Policía ha propuesto que los negocios cierren temprano, alrededor de las 17:00, para minimizar riesgos.
Aunque la presencia policial se ha intensificado, los residentes piden que se refuercen los recorridos en la zona para disuadir a los delincuentes y garantizar la seguridad de la comunidad. Las medidas de seguridad adicionales y el llamado a una mayor vigilancia reflejan el creciente temor ante la violencia y el crimen en el centro de Guayaquil.
