El pasado domingo, alrededor de las 19:00, una masacre en una gallera de Guachapelí dejó un saldo trágico de siete personas asesinadas y tres heridas. Este acto de violencia ha encendido alarmas entre los residentes de Samborondón, quienes temen por su seguridad y piden un aumento en la presencia policial.
Descripción del Suceso
Los habitantes de sectores como General Gómez Rendón, Río Seco y Guachapelí han aprendido a evitar salir de casa después de las 18:00, ya que los motociclistas que ofrecen servicio de transporte se niegan a llevar pasajeros por miedo a robos. “Después de las seis de la tarde no hay quien lo traiga a uno, porque ya les han robado; nadie quiere exponerse”, comentó un vecino de Guachapelí.
La masacre ocurrió mientras decenas de personas se encontraban en la gallera disfrutando de la pelea de gallos y consumiendo alcohol. Los sicarios, que llegaron en varias motocicletas, abrieron fuego indiscriminadamente. “Dicen que al que alzaba la cabeza lo mataban”, relató un testigo.
Investigación Policial
El mayor Dennis Cárdenas, jefe (s) de la Dinased de la Zona 8, reveló que aproximadamente 200 personas estaban presentes en el lugar durante el ataque. Indicó que los agresores, entre seis y ocho, estaban armados y que tras el ataque también robaron a los presentes.
A pesar de que Cárdenas no proporcionó cifras específicas sobre muertes violentas en Samborondón, mencionó que en lo que va de 2024 se han registrado 345 muertes violentas menos en comparación con el año anterior. El general Víctor Hugo Zárate, comandante de la Policía, sugirió que el ataque podría estar relacionado con robos o tráfico de tierras.
Contexto de Violencia en la Región
Aunque Cárdenas afirmó que este tipo de ataque es inédito en Samborondón, la región ha sido escenario de otros crímenes violentos. Por ejemplo, el 27 de julio, cinco miembros de una misma familia fueron asesinados en la villa Mercedes. Asimismo, a principios de julio, tres hombres fueron ejecutados en la avenida del Arrocero.
El 15 de junio, en Lechuceras, un ataque armado dentro de una vivienda dejó tres muertos y dos heridos. Estos incidentes reflejan un patrón preocupante de violencia en la región.
Demandas de la Comunidad
Los residentes exigen un aumento en la vigilancia policial y operaciones de control. Un vecino de Río Seco lamentó la escasez de patrulleros, señalando que solo llegan tras ser llamados por situaciones específicas. Relató que, la noche anterior a la masacre, un joven recibió un balazo durante un intento de robo de motocicleta.
Hasta la fecha, Samborondón ha acumulado más de 40 muertes violentas en 2024. La falta de presencia policial se siente en los recintos rurales, y los ciudadanos están pidiendo urgentemente medidas más efectivas para garantizar su seguridad.
Durante un recorrido por la parroquia Tarifa, este Diario observó que la presencia de uniformados era escasa. Aunque un vehículo militar llegó a la cabecera cantonal, se retiró rápidamente, dejando a la comunidad con una sensación de inseguridad.
