La tarde del 24 de septiembre, un incendio forestal, que se sospecha fue provocado intencionalmente, estalló en el cantón Biblián, en la provincia de Cañar. El siniestro se originó en el sector de Molino Guaico, situado en las laderas de las montañas cercanas a la zona, según informó la Gobernación del Cañar.
Para atender esta emergencia, se activó un despliegue inmediato del personal del Cuerpo de Bomberos de la provincia. Además, los habitantes locales y autoridades de control se unieron a los esfuerzos de mitigación del fuego, destacando la colaboración comunitaria en situaciones de crisis.
La Gobernación hizo un llamado a la conciencia ciudadana sobre las graves consecuencias que provocan este tipo de actos. “Los incendios se propagan sin control y pueden acabar con decenas de especies animales y vegetales”, enfatizó la institución.
Esta semana, la situación de incendios forestales no solo se limitó a Cañar. En la provincia de Loja, en la localidad de Vilcabamba, un incendio devastó al menos 770 hectáreas. Los bomberos de Vilcabamba y Malacatos se movilizaron rápidamente para tratar de controlar las llamas, apoyados por los comuneros de la zona.
Asimismo, en Quito, un incendio de gran magnitud afectó el sector de Guápulo. En total, más de 200 hectáreas resultaron impactadas por este fenómeno, sumando a la preocupación por la proliferación de incendios en la capital.
Los incendios forestales, especialmente los presuntamente provocados, representan una seria amenaza no solo para el medio ambiente, sino también para la vida silvestre y la seguridad de las comunidades cercanas. Las autoridades instan a la población a reportar cualquier actividad sospechosa y a ser más responsables con el manejo del fuego en la naturaleza.

