Un incendio en el centro de Guayaquil ha dejado graves daños materiales, afectando tres locales comerciales y dos departamentos. El siniestro ocurrió el jueves 19 de septiembre por la mañana en un establecimiento de dos pisos ubicado en la intersección de la avenida Machala y la calle Alcedo.
Casi 100 bomberos respondieron rápidamente a la emergencia, mientras que alrededor de 20 personas, incluidos familiares, amigos y vecinos, se unieron para rescatar artículos que aún podían salvarse. Utilizando baldes, los vecinos retiraron el agua acumulada en los locales para poder acceder a los productos que lograron recuperar. Estos fueron trasladados en camionetas y camiones de los afectados.
Los bomberos se encontraron con restos de cartones y otros artículos quemados en el lugar. Según informes preliminares, el fuego comenzó en un local, pero la explosión de tanques de gas fue la causa principal de la propagación del incendio, afectando a los locales colindantes.
Jhonny Romero, uno de los propietarios más impactados, describió la situación: “No se podía ver ni respirar por la cantidad de humo”. En el departamento superior, donde residían él y su familia, el olor a humo persistía y, aunque las nueve personas que estaban presentes lograron salir ilesas, los daños materiales fueron significativos. Espacios como la cocina y la sala quedaron devastados, y un departamento recién habilitado quedó totalmente destruido.
Romero indicó que reportaron el incidente al Cuerpo de Bomberos casi de inmediato. En respuesta, la entidad movilizó 11 unidades de combate, un camión cisterna, dos ambulancias y un carro escalera. También se realizó un sobrevuelo con un dron del Grupo Táctico de Operaciones para ayudar en las labores de extinción del fuego.
Los vecinos escucharon varias detonaciones, que los bomberos atribuyeron a los cilindros de gas comprimido almacenados en el local. Como medida de precaución, los bomberos tuvieron que retirar tanques de gas doméstico del lugar. Sin embargo, hacia el mediodía, se reportó que el fuego se reactivó en un área adyacente.
A pesar de la magnitud del incendio, las calles cercanas no fueron cerradas y el flujo vehicular se mantuvo normal en la zona. Los bomberos continuaron en el lugar para remover escombros y garantizar que el fuego estuviera completamente controlado.
