La multinacional surcoreana Hyundai plantea una colaboración estratégica con Ecuador para desarrollar un proyecto energético conjunto de 500 megavatios (MW), enfocado en energía térmica. La propuesta fue anunciada por la ministra del Ambiente y Energía, Inés Manzano, durante el seminario de Cooperación Económica Ecuador-Corea, celebrado en Quito el 14 de octubre y organizado por la Embajada de Corea en Ecuador.
Manzano explicó que la política pública ecuatoriana en materia energética ha cambiado para facilitar compras directas a proveedores internacionales, eliminando intermediarios. “Nuestra política pública se cambió precisamente para que vayamos directamente a comprar a nuestros proveedores. Hyundai nos ha ofrecido evaluar un proyecto conjunto de 500 megavatios, que queremos que sea térmico”, afirmó la ministra.
El proyecto se desarrollaría con la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), institución que enviará a su gerente general, Jorge Jácome, a Corea del Sur en noviembre. El objetivo del viaje es reforzar las relaciones con Hyundai y garantizar la compra directa de equipos y repuestos necesarios para las plantas térmicas del país.
Manzano destacó la relevancia de Hyundai para Ecuador, señalando que sus equipos y motores forman parte del parque térmico nacional, lo que genera confianza para futuras adquisiciones. “No quiero seguir comprando a quien nos ha hecho mucho daño”, señaló, refiriéndose a proveedores anteriores que han generado complicaciones.
En cuanto a la inversión, se estima que el proyecto de 500 MW requerirá alrededor de 500 millones de dólares, calculando un costo aproximado de 1 millón de dólares por megavatio, incluyendo equipos y repuestos. La ministra enfatizó la importancia de una negociación directa para asegurar eficiencia y confiabilidad en el suministro energético.
Durante su intervención, Manzano también subrayó el excelente momento que atraviesan las relaciones entre Ecuador y Corea del Sur, destacando que el acuerdo de cooperación económica (SECA) firmado en septiembre de 2025 representa un paso significativo hacia una visión compartida de desarrollo sostenible, innovación tecnológica y crecimiento inclusivo en ambos países.
Este proyecto de energía térmica no solo apunta a fortalecer la infraestructura energética del Ecuador, sino que también abre la puerta a nuevas alianzas estratégicas internacionales que favorezcan la modernización del sector y la diversificación de fuentes confiables de energía.

