El huracán Milton, calificado por meteorólogos como “extremadamente peligroso”, tocó tierra en Florida la noche del miércoles y se está alejando de la costa este, dejando un devastador rastro de destrucción. Hasta el momento, se reportan al menos cuatro muertes en el condado de St. Lucie, donde el huracán impactó severamente a una comunidad de casas prefabricadas.
El alguacil de St. Lucie, Keith Pearson, indicó a CNN que varios tornados generados por Milton arrasaron con viviendas en esta área. “Las casas fueron levantadas y destruidas con sus habitantes dentro. Todo lo que estaba en el camino del huracán o de los tornados simplemente desapareció”, aseguró Pearson.
En la jornada de este jueves, las autoridades están atendiendo miles de llamadas de rescate de personas atrapadas en sus hogares. “Docenas de casas en el condado de St. Lucie han sufrido daños, algunas con efectos catastróficos”, comentó Erick Gill, portavoz del condado, en una entrevista con el canal WFLA.
En Sarasota, cercana a Siesta Key, los vientos intensos causaron daños en edificios costeros, desprendiendo vidrios y derribando árboles. Imágenes grabadas por ciudadanos muestran la magnitud de las inundaciones, con casas dañadas, árboles y postes caídos, así como barcos a la deriva. En Tampa, el nivel del mar aumentó más de tres metros sobre su nivel normal.
Además, más de tres millones de hogares en el estado se encuentran sin electricidad, y el servicio de señal es irregular en varias áreas. Ciudades como San Petersburgo también han experimentado interrupciones en el suministro de agua.
Las autoridades advierten que los vientos fuertes del huracán seguirán afectando la región oriental del centro de Florida durante varias horas. Se recomienda a la población permanecer en interiores y alejada de las ventanas para garantizar su seguridad.

