Humberto Ortega Saavedra, exjefe del Ejército de Nicaragua, se autodeclaró «prisionero político» del régimen de su hermano, Daniel Ortega, y su cuñada, Rosario Murillo. Este revelador mensaje fue difundido tras su fallecimiento, ocurrido el lunes a causa de un paro cardíaco. En un audio grabado antes de su muerte, Ortega alertó sobre su deteriorada salud y las condiciones de su arresto domiciliario.
“Soy el general Humberto Ortega Saavedra. Hoy, 9 de junio de 2024, cumplo tres semanas en prisión política en mi casa”, expresó en el audio, que fue compartido por la plataforma nicaragüense Confidencial, dirigida por el periodista Carlos Fernando Chamorro desde Costa Rica. En su mensaje, denunció que se le habían suspendido todas sus libertades, así como a su pareja, Angélica Chavarría, cuyo paradero se desconoce actualmente.
Ortega relató que el 19 de mayo, su hogar fue invadido por «decenas de unidades de la Policía Nacional» armadas, lo que resultó en el cierre de su unidad de protección y la confiscación de sus medios de comunicación. Esta acción siguió a sus críticas sobre la sucesión «dictatorial» de su hermano. Además, mencionó que su jefe de escoltas y su esposa habían desaparecido.
“Estoy totalmente aislado, sin acceso a teléfono, computadora, radio o televisión. Este teléfono lo tengo escondido para emergencias”, dijo, describiendo la grave situación en la que se encontraba.
En una entrevista con el medio argentino Infobae, publicada el 19 de mayo, Ortega advirtió sobre la falta de sucesores idóneos en el poder de su hermano, quien ha estado en el cargo desde 2007. Según él, la ausencia de Ortega o su esposa generaría un vacío de poder que requeriría la convocatoria a elecciones.
Diez días después de sus críticas, el régimen declaró a Ortega «traidor a la patria» en un acto oficial transmitido por televisión, mientras él permanecía bajo arresto domiciliario. En su audio, Ortega también mencionó que se le había negado continuar su tratamiento médico en un hospital privado de Managua. “Mi salud es precaria y existe el riesgo de que una infección se extienda a mi corazón”, alertó.
“Todo el estrés que esta prisión injusta genera podría llevar a un desenlace fatal en cualquier momento”, añadió. Ortega, que había sido uno de los líderes de la insurrección contra la dictadura de Anastasio Somoza Debayle en 1979, instó a su hermano a liberar a todos los prisioneros políticos, argumentando que esto facilitaría la reconciliación en Nicaragua.
Días después de que se hiciera público su mensaje, se reveló que había sido trasladado de urgencia al Hospital Militar con síntomas de infarto y fue mantenido en aislamiento hasta su muerte. La plataforma Confidencial también informó sobre la desaparición de Angélica Chavarría, la compañera de Ortega, quien había estado bajo arresto domiciliario junto a él.

