En un estremecedor juicio que está causando conmoción en Francia, se ha revelado que Dominique P., acusado de drogación y violación sistemática de su esposa Gisèle P., también poseía fotos inapropiadas de su hija. El juicio, que se lleva a cabo en Aviñón, en el sur de Francia, involucra a 51 personas acusadas de agresiones sexuales y violación con agravantes. Dominique P., junto con otros 17 acusados que se encuentran en prisión preventiva, enfrenta hasta 20 años de cárcel por sus crímenes.
Gisèle P., de 72 años, víctima de este caso de violación con sumisión química que ha horrorizado al país, se mantuvo estoica durante el segundo día del juicio. El caso salió a la luz en 2020 cuando Dominique P. fue sorprendido en un centro comercial grabando bajo las faldas de las mujeres. La investigación reveló una aterradora colección de fotos y videos en la computadora del acusado, mostrando a Gisèle P., visiblemente inconsciente, siendo violada por desconocidos.
El juicio ha sido particularmente doloroso para los hijos de Gisèle. En la sala, se vio a su hija, Caroline Darian, abandonar el recinto en dos ocasiones, visiblemente afectada por la exposición de fotos y videos en los que aparecía desnuda. Las imágenes fueron encontradas en una carpeta titulada «Sobre mi hija, desnuda» en la computadora de Dominique P. Durante la exposición, Caroline tuvo que salir de la sala en varias ocasiones debido a la intensidad emocional del testimonio.
El presidente del tribunal, Roger Arata, detalló de manera fría los horrores del caso, mientras Dominique P. permanecía impasible, hablando ocasionalmente con su abogada, Béatrice Zavarro. La defensa de la familia, liderada por el abogado Antoine Camus, logró que el juicio no se celebrara a puerta cerrada, a pesar de los intentos de la fiscalía y algunos abogados de la defensa para mantener el proceso en privado.
Caroline Darian, quien en 2022 publicó un libro titulado “Y dejé de llamarte papá”, regresó a la sala para enfrentar a los acusados, incluidos su propio padre, al que ahora se refiere como “progenitor”. En la sala, Darian intentó mirar a los acusados, buscando entender hasta dónde llegaban sus negaciones.
La naturaleza del caso, en la que se describen las violaciones como “modo violación”, y el impacto devastador en la familia y las víctimas han marcado un juicio que revela la brutalidad y la extensión del abuso y la explotación en este caso.

