El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha desmentido las afirmaciones de escasez de combustible para aviación en el país, a pesar de la reciente alerta emitida por la aerolínea Latam. La aerolínea había señalado que tres aeropuertos principales estaban sin carburante, y que en Bogotá la situación se estaba volviendo crítica. No obstante, Petro asegura que el problema se debe a una “actividad irregular” que actualmente está bajo investigación.
En un comunicado divulgado en su cuenta de X, Petro subrayó que no existe una escasez generalizada de combustible para aviones en Colombia. En lugar de ello, describió la situación como resultado de una “actividad irregular” que está siendo investigada por las autoridades. El presidente también compartió un comunicado de Ecopetrol, que asegura la normalidad en el suministro de combustibles.
Por su parte, Ecopetrol confirmó este domingo que la Refinería de Cartagena está operando con normalidad y cumpliendo con sus entregas de combustibles. Según el comunicado de la empresa estatal, durante el fin de semana se distribuyeron más de 64.000 barriles de gasolina, 108.500 de diésel y 27.000 barriles de combustible para aviación. Además, Ecopetrol ha importado 100.000 barriles adicionales de combustible para aviones, los cuales llegarán al país el próximo fin de semana. Con esta importación, la compañía proyecta un cumplimiento del 95% del suministro mínimo legal para el final de agosto.
Ecopetrol también indicó que la operación de la Refinería de Cartagena sigue el programa de producción establecido para asegurar la entrega continua de combustibles e insumos esenciales para el país. A pesar de estas garantías, el presidente Petro no ofreció detalles adicionales sobre la “actividad irregular” en cuestión, que estaría relacionada con las dificultades reportadas por la aerolínea.
Latam, por su parte, ha implementado un plan de contingencia para enfrentar la situación. Este plan incluye medidas como el abastecimiento adicional de combustible en el exterior para vuelos internacionales, ajustes operacionales, y un monitoreo minucioso del consumo de combustible en cada aeropuerto del país.

