Calle Argentina en Guayaquil se convierte en un punto de encuentro gastronómico con sabores argentinos
En el corazón del suburbio de Guayaquil, la calle Argentina está tomando un nuevo aire, con la promesa de convertirse en un corredor gastronómico único. Este tramo, ubicado entre la 20 y la 21, ha logrado cautivar a los habitantes de distintas zonas de la ciudad con su oferta culinaria, donde el asado y las parrillas son los grandes protagonistas.
Desde las primeras horas de la tarde, el humo de las parrillas invade la calle José de San Martín, y los comensales comienzan a llegar en busca de un pedazo de Argentina en Guayaquil. Las grandes parrillas ubicadas en las esquinas de la calle Argentina y la 20, con estructuras metálicas y cadenas para levantarlas, exhiben carnes seleccionadas y embutidos que se asan a la perfección sobre carbón y leña, lo que atrae tanto a locales como a turistas de otras zonas de la ciudad.
Un poco de Argentina en cada platillo
Propietarios de los restaurantes locales aseguran que no hay mejor manera de honrar el nombre de su calle que ofreciendo platos que representen la gastronomía argentina. “El asado es el plato emblemático de Argentina, y aquí, en Guayaquil, lo hemos traído para quedarse. La gente ya sabe que esta es la calle de los asados, y con el boca a boca nos hemos convertido en una zona de encuentro familiar”, comenta Diego Murillo, propietario de La Chozita, un restaurante que abrió en 2020 y que actualmente da empleo a 20 personas.
A pocos pasos de allí, en el local Mi Capi, el ambiente rústico y el predominio de la madera crean una atmósfera acogedora, perfecta para disfrutar de un buen asado. Su propietario, quien ha vivido en el suburbio desde su infancia, decidió abrir este establecimiento en 2022 con el objetivo de devolver algo a su comunidad, aportando un espacio para el disfrute familiar con el sabor auténtico de los asados argentinos.
«Queremos que esta zona se convierta en un corredor gastronómico, un lugar donde la gente venga, así como lo hace en otras zonas céntricas de la ciudad, para disfrutar de lo que tenemos para ofrecer», agrega el dueño de Mi Capi.
El auge de los pequeños emprendimientos en la calle Argentina
Aunque los grandes restaurantes marcan la pauta en la calle Argentina, también han surgido pequeños emprendimientos que contribuyen a la vida del barrio. Locales modestos, instalados en la parte baja de viviendas, han encontrado su lugar en la renovada calle. Estos espacios sencillos, con parrillas y mesas de madera, también han ganado popularidad entre los vecinos.
Uno de estos pequeños negocios es La Sazón de Carlitos, administrado por Alicia Suárez. Según Suárez, la renovación de la calle impulsó a varios moradores a emprender, animándose a abrir sus propios locales y aprovechar el repunte comercial. «Después de que arreglaron la calle, muchos se animaron a poner su propio negocio. Esperamos que esto siga creciendo y se convierta en un lugar de referencia para las familias», dice.
La seguridad como prioridad para seguir creciendo
Aunque la transformación de la calle Argentina ha sido notable, los propietarios de los locales coinciden en que la seguridad sigue siendo una prioridad para el futuro del sector. Durante las horas de mayor afluencia, piden un incremento en el patrullaje y una mejor iluminación en la zona para garantizar un ambiente seguro para los clientes y vecinos.
Los esfuerzos por consolidar esta calle como un destino gastronómico familiar son cada vez más evidentes, y la comunidad espera que este pequeño rincón de Guayaquil continúe creciendo, brindando una experiencia culinaria única, llena de sabor argentino.

