En medio de los recientes apagones en Guayaquil, Paula Moscoso, administradora de la Agencia Metrovía, abordó las inquietudes de los usuarios sobre cómo estos cortes de energía están afectando el servicio de transporte público. En una entrevista con este Diario, Moscoso expuso el plan de contingencia implementado para hacer frente a esta situación crítica.
Durante la semana de cortes, los pasajeros han manifestado su descontento debido a las dificultades para acceder a las paradas. Muchos, a pesar de tener sus tarjetas recargadas, se han visto obligados a pagar en efectivo a los guardias, ya que los sistemas de validación no funcionan sin electricidad. Esta situación se ha vuelto particularmente complicada para personas mayores, ciudadanos con discapacidad y madres con niños pequeños, quienes deben trasladarse a paradas más cercanas cuando las primeras están inaccesibles.
La congestión vehicular también ha aumentado, afectando incluso el carril exclusivo de la Metrovía, ya que los semáforos no funcionan durante los apagones. Esto ha llevado a que los usuarios esperen entre dos y tres unidades para poder viajar, con tiempos de traslado que se han incrementado de 30 a más de 40 minutos.
En respuesta a la situación, Moscoso destacó que la Agencia cuenta con sistemas de energía ininterrumpida (UPS) que permiten que los validadores operen por un período de tres a cuatro horas. Sin embargo, con cortes que pueden extenderse hasta seis horas, la necesidad de adquirir baterías adicionales se ha vuelto urgente. El jueves pasado se comenzaron a instalar estas baterías, con la meta de cubrir al menos el 40% del sistema para el fin de semana y alcanzar el 100% la próxima semana.
“Es importante aclarar que los guardias de seguridad no están autorizados para cobrar pasajes en efectivo”, enfatizó Moscoso. A pesar de la situación, han desplegado un equipo de 35 personas en las paradas para gestionar el cobro en caso de que la tecnología falle. Asimismo, están enviando buses alimentadores para ayudar a quienes no pueden acceder a las paradas.
Sobre el funcionamiento de las baterías, Moscoso explicó que los validadores están conectados a la red eléctrica de CNEL EP y que, en caso de un apagón, las baterías UPS se activan. Se espera que estas puedan sostener el servicio durante cinco a seis horas, aunque es posible que su efectividad se vea afectada por cortes prolongados y repetidos.
Actualmente, el sistema opera con aproximadamente 130 unidades, con 15 adicionales disponibles según la demanda. A pesar de los inconvenientes, no se han registrado aumentos significativos en robos u otros delitos durante esta semana de apagones, gracias a la presencia de guardias en cada parada.
Respecto a la demanda de pasajeros, aunque se mantiene estable, se ha observado un cambio en los patrones de movilidad, con algunos usuarios eligiendo diferentes paradas para evitar las aglomeraciones. En promedio, unas 220,000 personas utilizan la Metrovía diariamente.
Finalmente, la administradora destacó que, aunque los cortes de luz afectan la recaudación y el proceso de cobro, las salidas de los vehículos desde las terminales no se ven comprometidas, ya que los buses alimentadores cuentan con su propio sistema de validación que funciona con la batería del vehículo.

