Un nuevo caso de presunto abuso de autoridad ha sacudido a Guayaquil. Dos policías en servicio activo y un civil están siendo investigados por el delito de secuestro extorsivo, tras ser acusados de detener ilegalmente a un ciudadano y exigir dinero a cambio de su liberación.
La aprehensión de los tres sospechosos se realizó el pasado 13 de mayo en el distrito Portete, ubicado en el sur de la ciudad. Según los reportes policiales, los uniformados habrían simulado un operativo de inteligencia para ingresar a la vivienda de la víctima. Posteriormente, lo habrían sacado del domicilio por la fuerza y trasladado a un lugar no revelado.
La denuncia señala que, una vez retenido, los implicados habrían exigido una suma de dinero para dejar en libertad al ciudadano. Esta acción constituye un grave delito tipificado como secuestro extorsivo en el Código Orgánico Integral Penal (COIP) ecuatoriano, cuya pena puede alcanzar hasta los 16 años de prisión.
Los agentes pertenecían, presuntamente, a una unidad de Inteligencia Policial, aunque esta información aún está siendo verificada por la Inspectoría General de la Policía Nacional. Mientras tanto, los tres detenidos enfrentan medidas cautelares impuestas por un juez, entre ellas la prisión preventiva, mientras avanza el proceso penal.
Desde el Comando de Policía Zona 8, se informó que ya se ha iniciado una investigación administrativa interna, paralela al proceso judicial. “No toleraremos actos de corrupción dentro de la institución. De comprobarse su responsabilidad, serán desvinculados de forma inmediata”, indicó un vocero oficial.
El caso ha generado rechazo entre la ciudadanía y reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer los controles internos y la depuración dentro de las fuerzas del orden, especialmente en unidades sensibles como Inteligencia.
La Fiscalía continuará con las diligencias correspondientes para esclarecer el hecho y determinar si existen más involucrados. También se ha ofrecido protección a la víctima, quien colabora activamente con las autoridades.
