Jipijapa, Manabí – En una contundente respuesta a la ola de extorsiones y atentados que ha aterrorizado a la provincia de Manabí, la Unidad Nacional Antisecuestros y Extorsión (Unase) de la Policía Nacional ejecutó el operativo Libertad 422 en el cantón Jipijapa. La intervención, realizada este domingo 8 de junio de 2025, resultó en un importante golpe a una red criminal: un presunto delincuente abatido y otros cuatro individuos detenidos, incluyendo un menor de edad.
Este megaoperativo responde directamente a una serie de atentados con armas de fuego y amenazas sistemáticas que exigían pagos de hasta 10.000 dólares a comerciantes y ciudadanos de la zona. La audacia de los extorsionadores había generado un clima de miedo, afectando la tranquilidad y la economía local.
Los detalles de la acción policial revelan la magnitud de la confrontación. Durante el operativo, se logró la aprehensión de tres ciudadanos adultos y el aislamiento de un menor de edad, quienes estarían vinculados a la red extorsiva. Además, la confrontación con los delincuentes llevó a la muerte de un presunto antisocial en el transcurso de la intervención. Este desenlace subraya el peligro que enfrentan las fuerzas del orden al combatir a estas organizaciones criminales.
Como resultado de la operación, la Unase también incautó una cantidad significativa de indicios que fortalecen la investigación. Entre lo hallado se incluyen armas de fuego, que habrían sido utilizadas en los atentados y amenazas, así como motocicletas, presumiblemente empleadas por los delincuentes para sus ataques rápidos y huidas. Otros elementos incautados se suman a la evidencia que vincula a los detenidos con la red de extorsión que atemorizaba a los comerciantes de Jipijapa.
La lucha contra la extorsión se ha convertido en una prioridad nacional, ya que este delito se ha expandido como una «epidemia», afectando a negocios y familias en todo el país. La acción de la Unase en Jipijapa es un ejemplo de la respuesta contundente que las autoridades están implementando para proteger a la ciudadanía y asegurar que quienes se dedican a estas actividades ilícitas enfrenten las consecuencias de sus actos.
Este operativo no solo busca desmantelar una red criminal específica, sino también enviar un mensaje claro a otros grupos dedicados a la extorsión: las fuerzas del orden están activas y decididas a combatirlos. La Fiscalía General del Estado asumirá la investigación para procesar a los detenidos y al menor de edad bajo las leyes correspondientes, garantizando que el esfuerzo policial se traduzca en justicia.
La recuperación de la paz social en Jipijapa y en toda Manabí depende de la continuidad de estos operativos y de una colaboración efectiva entre todas las instituciones del Estado. La ciudadanía, por su parte, es fundamental en este proceso al denunciar cualquier intento de extorsión o amenaza.
