El Gobierno ecuatoriano ha anunciado un toque de queda para el 18 y 19 de septiembre debido a un apagón generalizado que afectará a seis provincias y un cantón en la provincia de Azuay. Esta medida de restricción, determinada por el presidente Daniel Noboa, se aplicará desde las 22:00 del miércoles hasta las 06:00 del jueves en las provincias de Guayas, Manabí, Los Ríos, Orellana, Santa Elena, El Oro y el cantón Camilo Ponce Enríquez.
Este toque de queda se enmarca en un contexto de estado de excepción renovado desde el 30 de agosto, el cual fue originalmente decretado el 2 de julio. El propósito de este estado de excepción es controlar posibles disturbios que puedan surgir durante el apagón generalizado, que es necesario para realizar un mantenimiento preventivo en el Sistema Nacional de Transmisión y redes de distribución de energía eléctrica.
Durante el periodo de toque de queda, solo ciertos sectores podrán operar con libertad. Estos incluyen los servicios de salud tanto públicos como privados, la fuerza pública, seguridad privada, servicios de gestión de riesgos y atención de emergencias, así como servicios de emergencia vial. Además, se permitirá el movimiento de servidores públicos de altos cargos y personal de entidades gubernamentales, el cuerpo diplomático acreditado y trabajadores de medios de comunicación.
Los servicios esenciales, como el transporte público y logístico, incluyendo el transporte aéreo, también estarán exentos, siempre que puedan demostrar su necesidad de circulación. Esto incluye a personas que necesiten trasladarse hacia y desde aeropuertos por vuelos programados, así como a quienes participen en actividades de transporte turístico y personal operativo relacionado con el turismo.
Los abogados deberán acreditar la necesidad de asistir a diligencias judiciales, y el personal de la Corte Constitucional y del sector judicial también estará autorizado para moverse durante el toque de queda. Asimismo, los trabajadores de sectores estratégicos y servicios públicos esenciales, así como aquellos que abastezcan cadenas productivas, están exentos de esta restricción.
Cualquier persona que necesite circular durante el toque de queda deberá presentar una credencial o justificante de su actividad para evitar problemas con las autoridades. De no tener la documentación requerida, podrían ser detenidos y sometidos a la autoridad competente.
Este toque de queda es una medida cautelar que busca mantener el orden y garantizar la seguridad pública durante un apagón que es vital para el mantenimiento y mejora de la infraestructura energética del país.
