El gobierno venezolano ha denunciado un nuevo caso de «sabotaje eléctrico» tras un apagón que afectó a casi todo el país este viernes por la mañana. El ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, aseguró que el evento impactó de manera total o parcial los 24 estados del país, indicando que el sistema nacional eléctrico sufrió un ataque coordinado.
Ñáñez, hablando en el canal estatal VTV, comparó el apagón con el masivo corte de electricidad que Venezuela vivió en marzo de 2019, el cual duró cinco días y dejó al país en la oscuridad total. El ministro destacó que las medidas de respuesta a este nuevo sabotaje se están llevando a cabo bajo estrictos protocolos diseñados para enfrentar ataques similares, que el gobierno ha vinculado con la situación política reciente.
El apagón ocurre en un contexto político tenso, especialmente después de las elecciones presidenciales del 28 de julio, en las que Nicolás Maduro fue reelegido para un tercer mandato de seis años. La oposición, liderada por María Corina Machado, ha denunciado irregularidades y sostiene que su candidato, Edmundo González Urrutia, fue el verdadero vencedor. Según los opositores, el apagón podría ser un intento de desestabilización vinculado a estos eventos políticos.
Desde hace una década, los apagones en Venezuela se han vuelto recurrentes, con la crisis eléctrica alcanzando su punto más álgido en 2019. En particular, las regiones del oeste del país, como Táchira y Zulia, enfrentan cortes de electricidad diarios, lo que ha generado un malestar generalizado entre los residentes.
El gobierno venezolano suele atribuir estos apagones a planes orquestados por Estados Unidos y la oposición para derrocarlo. Sin embargo, muchos críticos y especialistas argumentan que la causa principal de estos problemas eléctricos es la falta de inversión en infraestructura, así como la corrupción y la ineficiencia en la gestión del sistema eléctrico nacional.

