Gobernador del Guayas califica explosión en Guayaquil como “terrorismo puro y duro” y promete capturar a los responsables

GUAYAQUIL

La explosión de un vehículo registrada la tarde del martes 14 de octubre en la avenida Joaquín Orrantia, al norte de Guayaquil, continúa generando conmoción y una rápida reacción de las autoridades. El gobernador del Guayas, Humberto Plaza, calificó el hecho como “terrorismo puro y duro”, afirmando que el Gobierno no descansará hasta dar con los responsables del atentado.

“Esto es terrorismo puro y duro. Daremos con estas personas, se las buscará debajo de las piedras”, declaró Plaza durante una rueda de prensa realizada pocas horas después del incidente, en la que también confirmó que el ataque dejó una persona fallecida y dos heridas.

El representante del Ejecutivo en la provincia señaló que los autores de este acto serán procesados bajo cargos de terrorismo, de acuerdo con lo establecido en el Código Orgánico Integral Penal (COIP). “El Estado actuará con toda la fuerza de la ley. No permitiremos que el miedo ni la violencia se apoderen de la ciudad”, añadió.

La explosión se produjo frente a un conocido centro comercial de la zona, generando pánico entre los visitantes y trabajadores del lugar. Testigos relataron que el estallido fue tan potente que se sintió en barrios cercanos como Kennedy, Urdesa y la Garzota.

“Sentí cómo todos los vidrios me caían encima y el calor del fuego. Fue aterrador, pensé que no saldría con vida”, contó una visitante que se encontraba en una tienda de ropa cuando ocurrió el estallido. Otra de las personas presentes, Susana Trejo, quien estaba en el patio de comidas del centro comercial, relató que el estruendo fue ensordecedor. “Escuchamos una bomba, fue algo muy fuerte. Jamás había oído un ruido así, todos corrimos sin saber hacia dónde ir”, dijo.

Los primeros reportes indican que el vehículo se incendió antes de la explosión, lo que provocó una onda expansiva que destruyó vidrios, afectó fachadas y causó daños en otros autos estacionados en los alrededores. Personal del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, la Policía Nacional y la empresa pública Segura EP acudieron al sitio para controlar la emergencia, atender a los heridos y acordonar el perímetro.

Una trabajadora de una cadena de comida rápida también narró los momentos de caos vividos dentro del establecimiento. “Estábamos sirviendo cuando sentimos que todo se movía, como si fuera un terremoto. Los vidrios se rompieron y la gente empezó a correr. Fue algo horrible”, lamentó. Según dijo, los administradores decidieron cerrar de inmediato y coordinaron transporte para evacuar a los empleados.

Mientras tanto, las autoridades locales mantienen varios cierres viales en el sector, incluido el tramo de la avenida Joaquín Orrantia donde se produjo el estallido, mientras se desarrollan los peritajes de la Unidad de Criminalística.

El gobernador Plaza reiteró que se trata de un hecho que no quedará impune y que las fuerzas de seguridad se encuentran desplegadas en toda la ciudad. “Guayaquil no será doblegada por el crimen. Vamos a encontrar a los responsables y los haremos responder ante la justicia”, subrayó.

La Policía Nacional aún no ha confirmado si el siniestro se trató de un coche bomba o de un accidente, aunque las primeras investigaciones apuntan a un ataque planificado. Las autoridades instaron a la ciudadanía a mantenerse informada por canales oficiales y evitar la difusión de rumores que puedan generar más alarma.

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