Guayaquil, Ecuador – El intrincado caso Reconstrucción de Manabí suma un nuevo capítulo de tensiones judiciales. La Fiscalía General del Estado ha elevado su voz de protesta y exige que el exministro de Transporte y Obras Públicas (MTOP) del gobierno de Rafael Correa, Walter Solís, y otros co-procesados sean finalmente llamados a juicio. La razón: la Fiscalía acusa al conjuez que inicialmente dictó el sobreseimiento de haber «desnaturalizado» la teoría de acusación, un grave señalamiento que pone en entredicho el manejo inicial del caso.
La audiencia de apelación, crucial para revertir los siete sobreseimientos emitidos previamente, se instaló la tarde de este miércoles, 11 de junio, en el Tribunal de Apelación de la Corte Nacional de Justicia (CNJ). Esta sala está integrada por los jueces nacionales Felipe Córdova (ponente), Daniella Camacho y Manuel Cabrera.
La jornada no estuvo exenta de particularidades. La defensa de Walter Solís había planteado una demanda de recusación precisamente contra los jueces Córdova y Camacho, alegando supuesta falta de imparcialidad. Sin embargo, esta recusación no había sido notificada a los magistrados accionados, lo que no impidió que el Tribunal decidiera instalar la audiencia. No obstante, en un giro de los acontecimientos, el tribunal optó por suspender la audiencia de apelación al auto de sobreseimiento. La reinstalación de esta sesión crucial ha sido convocada para las 14:00 del próximo lunes, 16 de junio, momento en el que las defensas de los procesados finalmente podrán ejercer su derecho a la contradicción.
Los Puntos Clave de la Disputa Judicial
El nudo de la controversia radica en la decisión del conjuez que sobreseyó a siete de los nueve inicialmente investigados en el caso Reconstrucción de Manabí. La Fiscalía sostiene que, al hacerlo, este conjuez no solo desestimó pruebas, sino que alteró la esencia de la acusación. Este concepto de «desnaturalizar la teoría de acusación» implica que el juez no entendió o ignoró la lógica central de cómo la Fiscalía armó su caso, posiblemente al no valorar adecuadamente la interconexión de los hechos y la participación de los implicados.
El caso Reconstrucción de Manabí investiga presuntas irregularidades en el manejo de USD 367 millones que debían destinarse a la recuperación de la provincia tras el devastador terremoto de 2016. La Fiscalía acusa de peculado a los implicados, señalando que los fondos fueron desviados o mal utilizados en obras no prioritarias, beneficiando indebidamente a empresas y contratistas. En este proceso, solo el exvicepresidente Jorge Glas y Carlos Bernal, exsecretario del Comité para la Reconstrucción, fueron llamados a juicio, mientras que Solís y otros siete recibieron sobreseimiento.
La recusación de la defensa de Solís contra los jueces Córdova y Camacho, aunque no notificada, refleja la tensión y la desconfianza que a menudo caracterizan los procesos de alto perfil en Ecuador. Alegan que los magistrados carecen de la imparcialidad y la competencia necesarias para juzgar, un argumento común en estrategias defensivas que buscan cambiar la composición de los tribunales. Sin embargo, la decisión de la CNJ de instalar la audiencia a pesar de la falta de notificación sugiere que el Tribunal considera que la recusación no tiene un efecto inmediato en la suspensión del proceso.
La reinstalación de la audiencia el 16 de junio será un momento definitorio para el caso. La Fiscalía presentará sus argumentos para revertir los sobreseimientos, mientras que las defensas de los beneficiados por la decisión inicial expondrán sus razones para mantenerla. La decisión de este Tribunal de Apelación podría cambiar radicalmente el número de procesados en el caso Reconstrucción de Manabí, reincorporando a figuras clave como Walter Solís al banquillo de los acusados y escalando la magnitud de este importante juicio por corrupción.
