Este miércoles, Genaro García Luna, exzar antidrogas de México, se presentará ante el Tribunal Federal Este de Brooklyn para conocer su sentencia por delitos relacionados con el narcotráfico. García Luna fue declarado culpable de múltiples cargos, incluidos la protección al Cártel de Sinaloa a cambio de sobornos millonarios.
La audiencia está programada para las 16:30 (20:30 GMT) y en ella intervendrán tanto la fiscalía como la defensa. Se espera que García Luna también tome la palabra para solicitar clemencia al juez Brian Cogan. La fiscalía ha pedido la pena de cadena perpetua, argumentando la gravedad de los delitos, mientras que la defensa aboga por una condena de 20 años.
A los 56 años, García Luna ha sido acusado de haber recibido grandes sobornos para facilitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos entre 2001 y 2012, durante su tiempo como alto funcionario en el gobierno de Felipe Calderón. Un jurado lo declaró culpable de participar en una organización criminal, conspirar para distribuir y poseer cocaína, así como de falsedad documental.
La fiscalía describió a García Luna como un funcionario que «explotó su poder y autoridad» al aceptar sobornos de un cartel al que se suponía debía combatir. Se le imputa la protección de seis cargamentos de droga que suman un total de 53 toneladas entre 2002 y 2008.
Durante el juicio, varios testigos, incluyendo antiguos miembros del Cártel de Sinaloa como Jesús “Rey” Zambada y Sergio Villarreal “El Grande”, testificaron que habían pagado millones de dólares a García Luna por protección.
A pesar de las acusaciones, García Luna ha mantenido su inocencia, argumentando que la justicia estadounidense se basó en “información falsa proporcionada por el gobierno de México” y testimonios de personas con antecedentes criminales que él había perseguido en su papel como zar antidrogas.
En una carta enviada a la prensa en septiembre, García Luna afirmó que la fiscalía “no presentó una sola prueba o evidencia” que confirmara los delitos por los que ha sido condenado. Desde que salió del gobierno mexicano en 2012, ha vivido en Estados Unidos, donde fue arrestado en diciembre de 2019 en Dallas, Texas.
Su tiempo en detención ha sido principalmente en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, conocido por su dura reputación. Este centro también ha albergado a otros casos prominentes, como el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández y el rapero Sean “Diddy” Combs.
El juez Brian Cogan, quien preside el caso de García Luna, también supervisó el juicio de Joaquín «Chapo» Guzmán, donde el líder del cártel fue condenado a cadena perpetua en 2018. Cogan está igualmente al mando del caso de Ismael “Mayo” Zambada, otro cofundador del Cártel de Sinaloa, que fue arrestado recientemente en Nuevo México.
García Luna ha manifestado su intención de apelar la condena y agotará todos los recursos legales disponibles para intentar recuperar su libertad. Además, el gobierno mexicano ha solicitado su extradición a Estados Unidos por malversación de fondos públicos.

