Un reciente sondeo nacional realizado en octubre de 2025 por la firma Click Report evidencia que la ciudadanía otorga un respaldo significativo a las Fuerzas Armadas del Ecuador, con un 70,85 % de aprobación. En contraste, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) registra apenas un 14,42 % de respaldo.
El estudio, que entrevistó a 2.280 personas en provincias como Pichincha, Guayas, Manabí, Azuay, así como en el resto de la Costa y la Sierra, asegura un nivel de representatividad del 95 % y un margen de error de +/- 2,5 %. Cada provincia o territorio incluyó 380 entrevistas, lo que garantiza la fiabilidad de los resultados.
Otros actores y entidades del país presentan valoraciones mixtas. La Policía Nacional obtiene un 57,14 % de aprobación, el presidente de la República un 54,43 %, mientras que la Corte Constitucional alcanza un 30,60 %. La Asamblea Nacional registra un 29,50 %, y los medios de comunicación públicos cuentan con un 49 % de respaldo.
En tanto, los jueces alcanzan un 23,56 %; los medios privados, un 48,83 %; el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) un 21,31 %; el Consejo Nacional Electoral un 31,78 %; y la Fiscalía General del Estado, un 39,58 %.
El sondeo también abordó la percepción ciudadana frente al reciente paro nacional de 31 días. Un 74,8 % de los encuestados manifestó desaprobación del movimiento, mientras que solo el 25,20 % expresó apoyo. Este dato refleja una tendencia de rechazo mayoritaria hacia las medidas de protesta que paralizaron al país.
Por otra parte, la eliminación del subsidio al diésel, que provocó el paro, cuenta con el respaldo del 56,07 % de los ciudadanos, frente al 43,93 % que desaprueba la medida. Estos resultados sugieren que la población valora decisiones económicas que consideran necesarias para la sostenibilidad fiscal y energética del país.
En síntesis, la encuesta revela que las Fuerzas Armadas encabezan la confianza pública, superando ampliamente a la Conaie y a otros organismos e instituciones del país. Además, se observa un rechazo mayoritario hacia el paro y un apoyo moderado a la eliminación de subsidios, reflejando un panorama de opinión pública orientado hacia la estabilidad institucional y económica.

