El 4 de febrero de 2025, el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de Ecuador dio inicio a una serie de operativos para implementar las medidas ordenadas por el presidente Daniel Noboa. El mandatario, a través de un mensaje en redes sociales, había dispuesto el cierre temporal de las fronteras con Colombia y Perú y la militarización de los puertos marítimos del país, como parte de las estrategias de seguridad previas a las elecciones generales del 2025, previstas para el domingo 8 de febrero.
El presidente Noboa explicó que la decisión de cerrar las fronteras y reforzar la presencia militar en los puertos responde a los intentos de desestabilización que podrían ser llevados a cabo por grupos armados, que buscan generar caos en el país durante un periodo tan crítico. «Desde el sábado 8 hasta el lunes 10 de febrero, las fronteras permanecerán cerradas», declaró el presidente, quien hizo un llamado a la población para mantener la calma y asegurar que estas medidas son necesarias para salvaguardar la paz y estabilidad del proceso electoral.
Las Fuerzas Armadas de Ecuador, tanto en su rama terrestre, naval como aérea, han comenzado con la ejecución inmediata de una serie de acciones estratégicas para garantizar el cumplimiento de la orden presidencial. Las operaciones incluyen el reforzamiento de los puestos de control en las fronteras y la vigilancia intensiva de los puertos marítimos. A su vez, se ha dispuesto la movilización de unidades especializadas para monitorear y neutralizar cualquier intento de ingreso ilegal o actividades delictivas que puedan surgir en estos puntos clave del país.
El Comando Conjunto de las FF. AA. ha reiterado que estas medidas se tomarán con la firme intención de prevenir cualquier alteración en el orden público que pueda afectar las elecciones, y han subrayado que se actuará con la máxima rigurosidad para evitar situaciones que puedan poner en peligro la seguridad de los ecuatorianos. Además, se ha solicitado la colaboración de la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa y mantenerse vigilantes ante posibles incidentes.
Este tipo de medidas no son nuevas, ya que en elecciones pasadas se han implementado estrategias de seguridad similares, pero la situación actual de creciente violencia en algunas zonas del país ha generado mayor preocupación. En particular, los informes de amenazas provenientes de grupos armados ilegales, especialmente en las zonas fronterizas, han intensificado la necesidad de tomar acciones más contundentes.
La militarización de los puertos también responde a la necesidad de prevenir el tráfico de armas, drogas y personas, actividades que suelen incrementarse en periodos electorales debido a la inestabilidad generada por la llegada de miles de personas a las fronteras. Las autoridades han destacado que la vigilancia en estos puntos no solo tiene como objetivo la protección de la soberanía, sino también el bienestar y la seguridad de los ciudadanos.
Por su parte, las autoridades de seguridad han enfatizado que este cierre de fronteras no afectará la llegada de productos esenciales ni la circulación de personas que cuenten con la documentación adecuada. No obstante, se ha advertido que quienes intenten ingresar de manera ilegal serán detenidos y procesados conforme a la ley.
Estas medidas de seguridad, junto con el esfuerzo constante de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, buscan garantizar un proceso electoral libre de incidentes y en un ambiente de paz, en un momento en el que el país atraviesa una de las etapas más complejas de su historia reciente debido a la creciente violencia en varias regiones.
