El esperado acuerdo entre los principales partidos de izquierda en Ecuador no se concretó. Unidad Popular, el Partido Socialista Ecuatoriano (PES), Pachakutik y Centro Democrático decidieron no formar una alianza conjunta para las elecciones presidenciales de febrero de 2025. Tras una serie de intensas reuniones durante el 29 y 30 de agosto de 2024, las partes involucradas optaron por presentar candidaturas individuales.
El Partido Socialista Ecuatoriano, liderado por Gustavo Vallejo, comunicó que no lograron acordar una candidatura conjunta. Vallejo indicó que, a pesar de las discusiones, el PES mantendrá a Pedro Granja como su candidato presidencial, acompañado por Verónica Silva en la vicepresidencia. El partido ha definido un programa de izquierda que guiará sus propuestas en los próximos años, a pesar de no concretar una alianza con otras fuerzas políticas.
Por su parte, Unidad Popular anunció a Jorge Escala y Pacha Teran como su binomio presidencial. Esta fórmula busca representar la unidad del pueblo, según el partido. La decisión de Unidad Popular también marca un paso hacia adelante en su preparación para las elecciones de 2025.
Hasta la noche del viernes, 30 de agosto, tampoco se había concretado un acuerdo entre Pachakutik y Centro Democrático. Ambos partidos habían anunciado previamente a sus candidatos presidenciales: Claudia Gema Ormaza por Centro Democrático y Leonidas Iza por Pachakutik. En las negociaciones, se había considerado la posibilidad de que Iza fuera candidato presidencial y Ormaza vicepresidencial, así como la creación de listas conjuntas para las elecciones generales.
Guillermo Churuchumbi, dirigente de Pachakutik, indicó a EL UNIVERSO a las 19:30 que las negociaciones con Centro Democrático aún estaban en curso, y se esperaba que se resolviera en las próximas horas. Sin embargo, los partidos tenían plazo hasta la medianoche del 30 de agosto para registrar sus alianzas ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Hasta el cierre de esta información, el único acuerdo registrado por el CNE es la alianza nacional entre la Revolución Ciudadana y RETO. El resto de los partidos se preparan para las elecciones con candidaturas independientes.
