El Fondo Monetario Internacional (FMI) autorizó un nuevo desembolso de $600 millones a Ecuador tras concluir con éxito la tercera revisión del programa de Servicio Ampliado del Fondo (SAF), vigente desde mayo de 2024 y que contempla un financiamiento total de $5.000 millones. La aprobación por parte del Directorio Ejecutivo del FMI, anunciada el 29 de octubre, reconoce el cumplimiento de las metas establecidas y el sólido desempeño del programa ecuatoriano.
En su comunicado, el FMI destacó que “el desempeño del programa se mantiene sólido. Se cumplieron todos los criterios cuantitativos de desempeño para finales de agosto de 2025, algunos con márgenes significativos. Las autoridades han logrado avances sustanciales en la implementación de indicadores estructurales, especialmente en materia fiscal, gobernanza y reformas orientadas a impulsar el crecimiento”.
Con este nuevo desembolso, el total de fondos liberados hasta la fecha alcanza aproximadamente $2.700 millones, los cuales serán destinados a reforzar la sostenibilidad fiscal y de la deuda, proteger a los grupos vulnerables, reconstruir reservas de liquidez, garantizar estabilidad macroeconómica y financiera, así como avanzar en la agenda de reformas estructurales para un crecimiento sostenible e inclusivo.
El FMI resaltó que Ecuador también ha recibido apoyo financiero adicional de otros socios multilaterales, fortaleciendo así la implementación de políticas públicas y económicas estratégicas. Entre las medidas adoptadas por las autoridades destacan reformas de ingresos y gastos de alta calidad, acompañadas de acciones compensatorias para proteger a los sectores más vulnerables, además de un compromiso firme con indicadores estructurales que promuevan la estabilidad financiera y la inversión privada.
En cuanto al crecimiento económico, el FMI subraya que el Producto Interno Bruto (PIB) real del país muestra una recuperación más rápida de lo esperado en la segunda revisión del programa. Este repunte se debe principalmente a una sólida demanda interna y a exportaciones no petroleras récord, complementadas por un entorno de baja inflación.
A pesar de estos avances, el organismo advierte que Ecuador sigue enfrentando desafíos, como incertidumbre en las políticas globales y volatilidad de los mercados financieros internacionales, lo que hace fundamental la continuidad de las reformas y el cumplimiento del programa desde el Ejecutivo.
Según el FMI, la consolidación fiscal y las reformas económicas impulsadas por el SAF permitirán mantener la deuda pública en tendencia a la baja, lo que apoyará el acceso del país a los mercados de capitales internacionales.
El subdirector gerente y presidente interino del Directorio Ejecutivo del FMI, Nigel Clarke, enfatizó que Ecuador ha avanzado significativamente en la protección social, ampliación de cobertura a hogares vulnerables, fortalecimiento del sector financiero, liberalización gradual de tasas de interés y desarrollo de mercados de capitales locales. También destacó que se promueven reformas para atraer inversión privada en minería, hidrocarburos y energía, diversificar la economía, mejorar resiliencia frente a desastres naturales, combatir actividades ilícitas y fortalecer la gobernanza institucional.
En su última proyección, el FMI anticipa que la economía ecuatoriana cerrará 2025 con un crecimiento del PIB del 3,2 %, superando la estimación inicial del 1,7 % presentada en abril, consolidando así una recuperación más sólida de lo previsto.

