La Fiscalía General del Estado ha iniciado una investigación de oficio sobre un caso alarmante relacionado con un fotógrafo ecuatoriano que, según denuncias, solicitaba imágenes personales de sus víctimas con fines de naturaleza sexual. El hecho fue dado a conocer el miércoles 20 de noviembre, y la Unidad de Investigación contra la Integridad Sexual de la Policía Nacional se ha sumado a la indagación. Este caso está siendo manejado de manera reservada, dada la sensibilidad de los detalles y las posibles víctimas involucradas, entre las que se incluyen menores de edad.
El sospechoso, un joven estudiante de la Universidad Casa Grande, ha sido identificado como el responsable de obtener fotos y videos íntimos de mujeres, algunos de ellos proporcionados bajo presiones o engaños. El estudiante, que ha trabajado con varias figuras públicas y actores de la industria del entretenimiento, está siendo investigado por la Fiscalía por el delito de utilización de personas para exhibición pública con fines de naturaleza sexual, según el comunicado oficial emitido por la entidad.
El modus operandi del fotógrafo señalado
El caso comenzó a generar atención luego de que varias mujeres denunciaran al joven fotógrafo, quien presuntamente aprovechaba su rol para obtener material privado de las víctimas. De acuerdo con las denuncias, las tácticas utilizadas por el fotógrafo incluían pedir a las mujeres claves de sus cuentas personales, como la de iCloud, bajo pretextos como la necesidad de actualizar sus equipos informáticos. Además, el acusado habría solicitado imágenes en posiciones sexuales explícitas y audios con contenido erótico, argumentando que estas eran para su «portafolio de trabajo».
Las víctimas también reportaron que el fotógrafo les pidió fotos en ropa interior o en poses sugerentes, lo cual aumentó las sospechas sobre sus intenciones. Varias figuras públicas ecuatorianas y estudiantes de la Universidad Casa Grande también se sumaron a las denuncias, exponiendo el modus operandi del joven. A raíz de esto, las autoridades han comenzado a recopilar pruebas para llevar el caso ante la justicia.
La Universidad Casa Grande actúa ante las denuncias
El rector de la Universidad Casa Grande, Ernesto Noboa Vallarino, fue quien presentó formalmente una denuncia contra el estudiante el martes 19 de noviembre, tras tomar conocimiento de los casos que surgieron a través de redes sociales. En su denuncia, se mencionaron los nombres de cuatro jóvenes que habrían sido víctimas de este estudiante que, además de su labor como fotógrafo, aparentemente se dedicaba a manipular a sus víctimas con el fin de obtener material personal y privado.
La universidad ha expresado su compromiso con la integridad de sus estudiantes y su disposición para colaborar con la Fiscalía en la investigación. De acuerdo con la institución educativa, esta denuncia fue parte de la aplicación de su protocolo institucional, el cual establece medidas de actuación frente a situaciones que atenten contra la seguridad y el bienestar de los miembros de la comunidad universitaria.
La Universidad Casa Grande reafirmó que, de acuerdo con las normas de la institución, se tomaron las medidas pertinentes para abordar la situación con rapidez y garantizar la protección de las personas afectadas. La denuncia fue presentada ante la Unidad de Soluciones Rápidas de la Fiscalía, en el centro de Guayaquil, donde se tramita el caso.
Medidas preventivas y acción judicial
El Ministerio Público ha enfatizado que se están llevando a cabo diligencias de investigación para preservar todos los datos relacionados con el caso y garantizar que no se pierdan pruebas. Además, se ha señalado que las víctimas podrán contar con el apoyo legal necesario durante todo el proceso judicial. La investigación se mantiene en reserva, pero la Fiscalía ya ha asegurado que se le dará el tratamiento adecuado a los hechos denunciados, en particular porque involucra a personas menores de edad.
Este caso resalta la importancia de contar con protocolos de protección frente a delitos de esta índole, especialmente cuando los abusos sexuales y el acoso en línea se están convirtiendo en problemáticas cada vez más comunes, sobre todo dentro de entornos relacionados con la industria de la moda y los medios de comunicación.
El proceso está en marcha, y se espera que las autoridades lleven a cabo todas las acciones necesarias para esclarecer los hechos y sancionar a los responsables de este tipo de delitos, que atentan contra la privacidad y la dignidad de las personas.

