El martes 6 de mayo, el FC Barcelona enfrentará al Inter de Milán en el mítico estadio Giuseppe Meazza para disputar el partido de vuelta de las semifinales de la UEFA Champions League 2025. El encuentro está programado para las 14:00 (hora de Ecuador y Perú), y definirá qué equipo avanzará a la final del torneo más prestigioso de Europa a nivel de clubes.
El duelo llega con un contexto sumamente parejo. En el partido de ida, jugado en el Estadio Olímpico Lluís Companys, ambos equipos ofrecieron un espectáculo vibrante que culminó en un empate 3-3. Esta igualdad deja la llave abierta, aunque el Inter tiene una leve ventaja por cerrar la serie como local.
Así llegan ambos equipos
El FC Barcelona, dirigido por Hansi Flick, buscará dar el golpe en suelo italiano. El técnico alemán ha pedido a sus jugadores que encaren el partido con calma. “Quiero que mis futbolistas jueguen sin presión. Tenemos que disfrutar del partido”, declaró Flick en la previa.
El club catalán ya ha sumado títulos esta temporada, como la Supercopa de España y la Copa del Rey, y aún mantiene aspiraciones en LaLiga. Flick ha resaltado el crecimiento de su equipo, destacando figuras como Lamine Yamal, Ferran Torres y Raphinha, quienes marcaron en el partido de ida.
Por su parte, el Inter de Milán llega fortalecido y confiado, con una sólida campaña en la Serie A y un plantel experimentado. Denzel Dumfries fue el gran protagonista del primer encuentro al anotar dos goles. El técnico Simone Inzaghi apostará nuevamente por una estructura táctica que combina intensidad defensiva con salida rápida al ataque.
Todo en juego en San Siro
Ambos clubes saben que el margen de error es mínimo. Para el FC Barcelona, esta es una oportunidad de regresar a una final de Champions tras años de ausencia. Para el Inter, representa la posibilidad de disputar su primera final desde 2010, cuando ganó el torneo bajo la dirección de José Mourinho.
El estadio San Siro será un factor clave, con una afición local que promete presionar desde el primer minuto. El Barça deberá mantener la compostura y buscar imponer su estilo de juego ante un rival que sabe cómo cerrarse en casa.

