Familiares y amigos dan el último adiós a María Belén Bernal

SEGURIDAD SOCIEDAD

Decenas de personas formaron una calle de honor cuando llegó, al teatro de la Universidad Central, el féretro con los restos de la abogada y madre de familia María Belén Bernal.

Elizabeth Otavalo, su nieto, familiares y amigos asistieron ayer a la capilla ardiente que se levantó en el Teatro Universitario, en memoria de Bernal. El velatorio se organizó un día después de que Policía y Fiscalía encontraron el cuerpo de Bernal en el cerro Casitagua, en el noroccidente de Quito. De hecho, fue su madre quien la reconoció por la ropa que usaba y por un tatuaje.

En el teatro retumbaban las voces de cientos de personas que exigían ‘justicia’ y pedían que su muerte no quedase impune.

Durante el velatorio, Otavalo aseguró que recurrirá a instancias internacionales para continuar con las investigaciones. “Hoy por hoy, mi hija es un ángel; pero esto no termina aquí, esto va a terminar cuando los malhechores hayan pagado su culpa”.

Calificó este hecho como “crimen de Estado”, pues las investigaciones señalan que el crimen y desaparición de su hija se registró el pasado 11 de septiembre en las instalaciones de la Escuela Superior de Policía. Su esposo, un teniente de Policía, es el principal sospechoso. Actualmente, hay una orden de detención en su contra.

Durante su intervención recalcó que durante las labores de búsqueda de su hija hubo inconsistencias. “Se supone que en los cuatro primeros días hicieron un barrido; y ¡oh, sorpresa!, el miércoles 21 de septiembre me comunican que a la 01:00 habían encontrado algo en el cerro, cuando yo no sabía que estaban buscando a esa hora”. Recalcó que la muerte de su hija no puede quedar en la impunidad.

Mamá e hijo de María Belén le dan el último adiós.

Una marcha por Justicia para María Belén Bernal.

Una multitudinaria marcha se registró la tarde del miércoles en Quito luego de que las autoridades confirmaran que María Belén Bernal había sido hallada sin vida, abandonada en el cerro Casitagua, en la ladera contigua a la Escuela Superior de Policía (ESP).

El principal sospechoso por la muerte de María Belén, madre de 34 años, es su esposo, el teniente Germán C., teniente de la Policía e instructor de cadetes en la ESP.

El comandante de Policía, general Fausto Salinas, confirmó que el crimen se perpetró en el dormitorio de Germán C., en el bloque masculino de dormitorios de la ESP.

En el recinto había al menos una decena de uniformados que escucharon gritos de ayuda y no actuaron.

Por ello, en el plantón de Quito, los manifestantes corearon: “Yo sabía. Yo sabía, que, a los femicidas, los cuida la Policía”. La marcha partió desde el redondel del Ministerio de Agricultura hasta la Comandancia de la Policía, en la av. Amazonas.

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