La reina madre Sirikit de Tailandia, reconocida mundialmente por su elegancia y su característico porte glamuroso, falleció el viernes a los 93 años, informó la Oficina de la Casa Real. La soberana murió “tranquila” en un hospital de Bangkok a las 21:21 hora local (14:21 GMT), según el comunicado oficial.
Sirikit había estado hospitalizada desde 2019 y, recientemente, enfrentó una infección sanguínea que agravó su estado de salud. Su muerte marca el fin de una figura central en la monarquía tailandesa, conocida por su sonrisa constante y por popularizar los vestidos de seda tailandesa en eventos internacionales.
Durante más de seis décadas, la reina madre estuvo casada con el rey Bhumibol Adulyadej, fallecido en 2016, quien ostentó el reinado más largo en la historia moderna de Tailandia. Desde 2012, sus apariciones públicas fueron muy limitadas debido a un derrame cerebral, lo que disminuyó su presencia en la vida social del país.
El rey Vajiralongkorn, hijo de Sirikit, ha emitido una “Orden Real para que la Oficina de la Casa Real organice el Funeral Real con los más altos honores, conforme a la tradición tailandesa”. El cuerpo de la reina será velado en el Salón del Trono Dusit Maha Prasat del Gran Palacio, según la ceremonia oficial.
Cada 12 de agosto, fecha de su nacimiento, Tailandia celebra el Día de la Madre en honor a Sirikit. Durante esta jornada, edificios gubernamentales, centros comerciales y residencias privadas exhiben retratos de la reina madre y banderas de color azul, tono que la representa por haber nacido un viernes.
Nacida en 1932 en una familia aristocrática, Sirikit estudió en Bangkok antes de trasladarse a Europa a los 14 años, cuando su padre, el príncipe Nakkhatra, asumió funciones diplomáticas. Fue en París donde conoció al príncipe Bhumibol, consolidando su vínculo durante la convalecencia de él tras un accidente de tráfico en Lausana. La pareja contrajo matrimonio el 28 de abril de 1950, apenas una semana después de la coronación del rey Bhumibol.
Juntos tuvieron cuatro hijos: Vajiralongkorn, nacido en 1952 y actual monarca; y las princesas Ubolratana, Sirindhorn y Chulabhorn, nacidas en 1951, 1955 y 1957, respectivamente. En Tailandia, Sirikit dedicó su vida a diversas fundaciones y organizaciones, siendo un pilar de la monarquía durante la Guerra Fría y fortaleciendo la presencia cultural y social de la realeza en el país.
La noticia de su fallecimiento ha generado homenajes a nivel nacional e internacional, reconociendo tanto su elegancia y carisma como su contribución al fortalecimiento de la identidad tailandesa y a la preservación de la tradición monárquica.

