Angelina Torres Vallbona, reconocida como la mujer más longeva de España, falleció a los 112 años, según informó su familia. Su deceso marca el final de una vida que abarcó más de un siglo de historia española y europea.
Torres Vallbona había sido declarada oficialmente la persona viva de mayor edad en España por el portal especializado Longeviquest, tras el fallecimiento de María Branyas y Piedad Loriente Pérez, quienes anteriormente ostentaron ese reconocimiento.
Nacida el 18 de marzo de 1913 en Bellvís, un pequeño municipio de la provincia de Lérida, Angelina se trasladó a Barcelona junto a su madre después de la muerte de su padre. Desde entonces, la ciudad condal se convirtió en su hogar definitivo, donde formó su familia y desarrolló su vida profesional.
Durante su juventud trabajó como corbatera, un oficio artesanal que requería gran precisión, y posteriormente se dedicó al comercio textil, un sector pujante en la Barcelona del siglo XX. A lo largo de su vida, Angelina fue testigo de acontecimientos históricos que transformaron la sociedad española, desde la Guerra Civil hasta la modernización del país en las últimas décadas.
La longeva catalana tuvo una hija, dos nietos y tres bisnietos, quienes hoy celebran su legado de trabajo, humildad y amor familiar. Según el registro de Longeviquest, al momento de su fallecimiento había vivido 112 años y 238 días, consolidándose como una de las personas más longevas documentadas en la historia de España.
Tras su muerte, el puesto de persona viva más anciana en el país pasa a Carme Noguera Falguera, nacida en agosto de 1914 en Olot, quien cuenta actualmente con 111 años.
La noticia ha sido recibida con afecto y admiración por quienes conocieron su historia. Su vida, marcada por la resiliencia y el espíritu de superación, se convierte en un testimonio inspirador de longevidad y fortaleza.
Angelina Torres Vallbona deja tras de sí no solo una familia unida, sino también una huella imborrable como símbolo de vitalidad y memoria de toda una generación.

