Una fuerte explosión alertó a los moradores de Urdesa, norte de Guayaquil, la noche del miércoles 28 de diciembre.
Moradores indicaron que hombres en moto se acercaron a una casa para lanzar la bomba que causó daños en viviendas y un vehículo que estaba estacionado.
El estruendo despertó a los vecinos del lugar, muchos de los cuales sufrieron la rotura de vidrios y daños en puertas, a causa de la onda expansiva.
La zona de Urdesa es comercial en las avenidas principales, pero es un sector eminentemente residencial en las calles secundarias y en los callejones.
El uso de explosivos se ha vuelto frecuente en Guayaquil, que integra con Durán y Samborondón la Zona 8, una de las áreas más peligrosas del país con un promedio de más de cuatro muertes violentas por día.
Los artefactos explosivos son usados básicamente por los extorsionadores para exigir a comerciantes y ciudadanos el pago de dinero, conocido como vacuna, a cambio de protección.
