Evo Morales, el expresidente de Bolivia, no se presentó este jueves a la citación de la fiscalía en el marco de una investigación por supuestos delitos de “trata de personas” y “estupro” en relación a una menor de edad. Su abogado, Nelson Cox, informó que Morales no asistirá hasta que se regularice el proceso legal que enfrenta, calificando la causa como “ilegal” debido a que la misma denuncia ya fue investigada y archivada en 2020.
Contexto de las Acusaciones
Las acusaciones en contra de Morales se centran en la supuesta relación que habría tenido con una menor que formaba parte de un grupo juvenil creado durante su presidencia, denominado ‘Generación Evo’. Según la Fiscalía boliviana, se sostiene que el exmandatario tuvo un hijo con la menor, lo que ha llevado a la apertura de este caso.
En declaraciones recientes, Pedro Llanque, un líder del Pacto de Unidad, grupo de apoyo a Morales, defendió al exmandatario afirmando que la citación es un acto de “chantaje”. La postura del abogado y de Llanque destaca la tensión política en el país, donde las acusaciones contra Morales son vistas como un intento de desacreditarlo.
La Respuesta de Morales
Morales, quien no ha dudado en calificar las denuncias como parte de una “persecución política”, argumenta que su situación busca impedir su postulación a las elecciones generales de 2025. En este contexto, anunció que cuenta con el respaldo de más de 200 abogados dispuestos a defenderlo “gratuitamente” en lo que él considera una “batalla jurídica”.
El exmandatario, quien ha enfrentado diversas controversias desde que dejó el poder, continúa sosteniendo que estas acusaciones carecen de fundamento y están motivadas por intereses políticos en su contra.
Implicaciones Políticas
Este caso no solo pone en el centro de atención la figura de Morales, sino que también resalta las divisiones políticas en Bolivia. Con las elecciones de 2025 en el horizonte, el exmandatario parece decidido a no ceder ante lo que considera un ataque a su legado y su futuro político.
La situación ha generado reacciones mixtas en la población boliviana, con algunos sectores apoyando a Morales y otros pidiendo una investigación exhaustiva y transparente.

