La tarde del 23 de enero, una amenaza de bomba llevó a la evacuación de usuarios y funcionarios del Complejo Judicial Albán Borja, ubicado en el norte de Guayaquil. La alerta, originada por la presencia de un paquete sospechoso, movilizó de inmediato a las autoridades locales, quienes activaron los protocolos de seguridad pertinentes.
Detalles del incidente
Según el coronel Henry Ponce, jefe del distrito Florida, un motociclista dejó una funda cerca de las inmediaciones del complejo judicial, lo que generó la alerta. Al recibir el aviso, las autoridades cercaron rápidamente el área y desplegaron el personal adecuado para asegurar la zona. El equipo de la unidad de explosivos llegó al lugar y, tras inspeccionar el paquete, determinó que se trataba de artículos pirotécnicos junto con un dispositivo electrónico diseñado para simular un artefacto explosivo.
El coronel Ponce explicó que estos dispositivos suelen ser utilizados por organizaciones delictivas para generar pánico, y destacó que, afortunadamente, no hubo heridos ni daños materiales. “Activamos los protocolos establecidos para este tipo de situaciones, y no se produjo ningún evento adverso”, señaló Ponce. El incidente ocurrió alrededor de las 14:30, y tras una exhaustiva revisión del edificio y una detonación controlada, la situación fue resuelta sin mayores complicaciones.
Investigación en curso
Aunque el paquete resultó ser inofensivo, la Policía Nacional continúa investigando el hecho. Se está llevando a cabo un seguimiento técnico para identificar a los responsables de la amenaza. Según las autoridades, una de las hipótesis es que la amenaza esté relacionada con una audiencia programada para ese día, posiblemente vinculada a un caso de delincuencia organizada.
El Complejo Judicial Albán Borja, uno de los centros judiciales más importantes de Guayaquil, fue evacuado sin que se produjeran daños, lo que refleja la efectividad de los protocolos de seguridad establecidos en estos casos de emergencia.

