El sector empresarial ecuatoriano considera que la salida más rápida a la actual escalada arancelaria con Colombia pasa por un diálogo directo entre los presidentes de ambos países. Así lo sostuvo el titular del Comité Empresarial Ecuatoriano y presidente pro tempore del Consejo Consultivo de la Comunidad Andina, Juan Carlos Navarro.
La postura se alinea con el llamado realizado por el secretario general de la CAN, Gonzalo Gutiérrez, quien envió comunicaciones formales a los mandatarios de Ecuador y Colombia para promover un espacio institucional que permita superar la controversia comercial que, según ha señalado, genera gran preocupación en la región.
Cartas enviadas a los presidentes
Navarro explicó que el espíritu de las cartas es activar mecanismos de diálogo que permitan abordar simultáneamente las preocupaciones de seguridad y las implicaciones económicas derivadas de las medidas arancelarias.
De acuerdo con lo señalado, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, ya respondió a la comunicación y fijó una fecha para reunirse con el secretario general de la CAN. En cambio, aún se encuentra pendiente la respuesta del mandatario colombiano, Gustavo Petro.
El dirigente empresarial subrayó que, más allá de los tiempos políticos de cada país, lo relevante es que existe voluntad desde el ámbito andino para facilitar un canal de entendimiento que reduzca tensiones.
Impacto económico y preocupación empresarial
El sector productivo ecuatoriano ha mantenido reuniones con el ministro de Producción, Luis Alberto Jaramillo, a quien han trasladado su preocupación técnica sobre los efectos de las medidas.
Según Navarro, los aranceles ya estarían generando impactos en el comercio bilateral, en las cadenas productivas y potencialmente en el empleo. No obstante, reconoció que el Gobierno ha insistido en que el componente de seguridad nacional es prioritario en esta coyuntura.
El ministro también ha reiterado que se monitorea de cerca la situación y que se trabaja en la apertura de nuevos mercados, con el apoyo de la canciller Gabriela Sommerfeld, como una alternativa para mitigar riesgos comerciales.
Llamados desde Colombia y contexto político
Navarro indicó que gremios empresariales colombianos han expresado preocupaciones similares y han hecho un llamado al diálogo para proteger empleo, producción y estabilidad económica en ambos países.
Consultado sobre si el calendario electoral en Colombia podría influir en la falta de una solución inmediata, señaló que los contextos políticos suelen complejizar la toma de decisiones, pero enfatizó que el tema debe tratarse con visión de Estado e integración regional.
Opciones sobre la mesa
Desde una perspectiva técnica, el presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano planteó varias alternativas:
- Espacios de diálogo bilateral para separar las preocupaciones de seguridad de las comerciales.
- Mecanismos transitorios, como una suspensión temporal de las tasas arancelarias mientras se desarrollan las conversaciones.
- Uso de los mecanismos institucionales de la Comunidad Andina como instancia de facilitación.
Para el sector productivo, evitar una mayor escalada es clave, ya que cualquier distorsión en el comercio bilateral termina afectando a empresas, trabajadores y consumidores.
Navarro concluyó que el rol del empresariado no es politizar el debate, sino aportar información técnica que permita equilibrar seguridad y estabilidad económica. Insistió en que un diálogo al más alto nivel entre los presidentes es la vía más rápida para cerrar este episodio de tensión comercial.

