Manta, una ciudad que en general ha sido vista como relativamente tranquila, ha experimentado una notable disminución en los delitos comunes, lo que ha hecho posible que los residentes caminen por sus calles con la seguridad de llevar un celular sin miedo a ser asaltados. Esta sensación de seguridad contrasta fuertemente con las experiencias de otras ciudades del país, donde la violencia y los robos son mucho más frecuentes.
Sin embargo, a pesar de esta mejora en cuanto a los delitos menores, Manta ha sido golpeada recientemente por un aumento alarmante de crímenes violentos, que ha puesto a la ciudad en el foco de la preocupación. El caso más conmocionante ocurrió la semana pasada, cuando un niño de tan solo dos años fue trágicamente asesinado durante un ataque de sicarios en el barrio 15 de Abril. El pequeño se encontraba con su padre en el momento del ataque, que estaba dirigido a un hombre de 37 años, quien también perdió la vida. La bala perdida que alcanzó al niño fue una tragedia que sacudió a la comunidad y generó un fuerte clamor por más medidas de seguridad en la ciudad.
Este trágico suceso se enmarca dentro de un contexto más amplio de creciente violencia en Manta. Según las estadísticas del distrito Manta, que incluye a los cantones de Montecristi y Jaramijó, la cifra de muertes violentas ha aumentado considerablemente en comparación con el año pasado. En lo que va de 2025, la región ha registrado 123 asesinatos, un incremento alarmante del 80% en comparación con los 68 homicidios registrados hasta la misma fecha en 2024.
Este repunte en los crímenes violentos ha generado un debate en la comunidad sobre la seguridad en la ciudad. Aunque los delitos comunes, como los robos menores, han disminuido, la violencia armada parece estar tomando un giro más grave, afectando a la ciudadanía en su vida diaria. La sensación de inseguridad ha aumentado, a pesar de los esfuerzos por mantener el orden en la ciudad.
Las autoridades locales, por su parte, han expresado su compromiso de reforzar las medidas de seguridad y combatir la creciente ola de violencia. Sin embargo, los residentes de Manta continúan pidiendo soluciones inmediatas y eficaces para garantizar la tranquilidad en sus calles y proteger a sus familias. La seguridad en Manta sigue siendo una de las principales preocupaciones para los ciudadanos, quienes esperan que las autoridades actúen de manera más contundente frente a la situación actual.
