En un movimiento inédito, París permitirá a partir del 5 de julio de 2025 que los residentes y turistas se bañen en el río Sena. Esta nueva medida es parte de un proyecto para revitalizar el emblemático río, un espacio que ha sido históricamente una de las grandes características de la ciudad pero hasta ahora solo era accesible a través de paseos en barco o actividades relacionadas con el turismo.
El alcalde de París, Anne Hidalgo, ha confirmado que ciertas áreas del Sena estarán habilitadas para bañistas, con el fin de promover una forma alternativa de disfrutar del agua en pleno corazón de la capital francesa. Las zonas autorizadas incluyen lugares cercanos a dos de las islas más conocidas de la ciudad: la Isla de Saint-Louis y la Isla de los Cisnes, ubicadas cerca de la Torre Eiffel. Estas áreas han sido seleccionadas por su accesibilidad y por ofrecer un entorno adecuado para los bañistas.
El objetivo de esta iniciativa es doble. En primer lugar, mejorar la calidad del agua en el Sena, un río que ha estado sometido a grandes esfuerzos de limpieza en los últimos años. De hecho, el agua de este río ha sido tratada para garantizar que cumpla con los estándares de seguridad para la actividad recreativa. El proyecto forma parte de un esfuerzo más amplio para convertir el Sena en un espacio aún más accesible y sostenible para los habitantes de París, lo que incluye la creación de nuevos espacios públicos y la mejora de la infraestructura urbana.
Este cambio representa un gran paso para la ciudad, que espera que el baño en el Sena se convierta en una atracción turística única. A lo largo de los últimos años, el río ha sido objeto de una serie de reformas, que incluyen la eliminación de la contaminación y la creación de áreas de esparcimiento a lo largo de sus orillas. La apertura del Sena a los bañistas también refleja el deseo de las autoridades de París de ofrecer alternativas saludables y frescas durante los calurosos meses de verano.
El proyecto de habilitación de zonas de baño será supervisado de cerca, con medidas estrictas de seguridad y control para garantizar la protección de los bañistas. Además, se instalarán equipos de socorro en las áreas habilitadas, y se llevará a cabo un monitoreo continuo de la calidad del agua para asegurar que se mantenga dentro de los parámetros saludables establecidos.
Los parisinos han expresado su entusiasmo ante la noticia, considerando que la posibilidad de nadar en el Sena, un río tan representativo de la ciudad, es una oportunidad única para disfrutar de una experiencia diferente en el corazón de la ciudad. Además, con el calor típico del verano parisino, esta nueva opción promete ser una de las más atractivas para quienes busquen refrescarse y disfrutar de un baño en un ambiente natural e icónico.

