Estados Unidos promueve la construcción de centros de datos de IA en terrenos federales para consolidar su dominio tecnológico
Recientemente, el gobierno de Estados Unidos ha dado un paso significativo para asegurar su posición de liderazgo en el ámbito de la inteligencia artificial (IA). Ante la creciente demanda de centros de datos alimentados por IA, que son esenciales para entrenar y ejecutar complejos modelos de lenguaje, el país busca mantener estas infraestructuras clave dentro de sus fronteras. Esto se debe a que estos centros son considerados activos estratégicos y, en caso de crisis, es crucial que permanezcan bajo su control y protección.
El auge de estos centros de datos, que dependen enormemente de agua y energía, ha sido evidente en todo el mundo, especialmente en países como España. Empresas que apuestan por la inteligencia artificial, como las grandes tecnológicas, dependen de estos centros para poder operar y mantener el ritmo de innovación en la industria. No obstante, Estados Unidos ha adoptado una estrategia para que las empresas tecnológicas no solo mantengan estos centros dentro del país, sino que también los construyan en terrenos federales, específicamente en tierras gestionadas por el Departamento de Defensa y el Departamento de Energía.
Un plan para potenciar la infraestructura tecnológica nacional
A través de una reciente orden ejecutiva, el gobierno de Joe Biden ha abierto las puertas a que las empresas privadas arrenden terrenos del gobierno federal para construir centros de datos. Este mandato tiene como objetivo asegurar que la infraestructura necesaria para el desarrollo de la IA se construya dentro de Estados Unidos y se haga de manera sostenible. De acuerdo con la orden, el Departamento de Defensa y el Departamento de Energía serán los encargados de identificar los sitios apropiados para el desarrollo de estos centros. Además, se establece que la energía utilizada para estos centros de datos provenga de fuentes limpias, alineándose con los esfuerzos del gobierno por reducir el impacto ambiental.
El presidente Biden expresó en su comunicado que la prioridad es que EE.UU. mantenga su liderazgo en el sector tecnológico: “No permitiremos que Estados Unidos sea superado en lo que respecta a la tecnología que definirá el futuro, ni debemos sacrificar los estándares ambientales críticos y nuestros esfuerzos compartidos para proteger el aire limpio y el agua limpia”.
Condiciones favorables para las empresas tecnológicas
Una de las principales razones por las que las empresas podrían optar por Estados Unidos en lugar de otras regiones es el apoyo gubernamental que recibirán. Las compañías que deseen aprovechar estos incentivos deben cumplir con ciertas condiciones, como el uso de semiconductores fabricados en territorio estadounidense. Actualmente, casi el 90% de la producción de chips de memoria, el 75% de los microprocesadores y el 80% de las obleas de silicio provienen de Asia. Estados Unidos busca cambiar esta dependencia y planea producir el 20% de los chips de vanguardia para 2030.
Además, el gobierno se compromete a agilizar los procesos burocráticos. Las empresas que decidan instalar sus centros de datos de IA en terrenos federales tendrán acceso preferente a permisos, sin necesidad de realizar los complejos estudios ambientales, que normalmente pueden retrasar proyectos. El Departamento de Defensa y el Departamento de Energía serán los encargados de estos estudios, lo que permite que las empresas puedan avanzar rápidamente con sus planes de expansión.
Beneficios de la colaboración público-privada para la infraestructura de IA
El gobierno de EE.UU. también se involucrará de manera directa en la planificación, construcción y desarrollo de parte de la infraestructura necesaria para los nuevos centros de datos de IA. De esta forma, las empresas contarán con el respaldo del Estado para facilitar y acelerar la construcción. También se trabajará para mejorar el acceso a la red eléctrica, un aspecto fundamental para el buen funcionamiento de estas instalaciones que requieren enormes cantidades de energía.
En términos generales, la propuesta del gobierno estadounidense es ofrecer un paquete de beneficios para las empresas tecnológicas que busquen instalar sus centros de datos de IA dentro del país. Con un apoyo gubernamental que promete reducir la burocracia, asegurar el suministro de energía limpia y facilitar permisos, las empresas tecnológicas tendrán razones de peso para establecer sus infraestructuras en tierras federales estadounidenses, contribuyendo a la expansión de la IA mientras se protege la seguridad nacional y se promueve la sostenibilidad ambiental.
