Ecuador ha sido declarado oficialmente libre de influenza aviar por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), luego de mantener 721 días sin registrar brotes en granjas comerciales y 507 días sin casos en aves de traspatio. Este importante logro fue anunciado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), destacando el trabajo articulado entre Agrocalidad, el sector avícola y organismos internacionales.
Desde el último brote registrado en una granja comercial el 31 de julio de 2023 y el más reciente en aves de traspatio el 2 de marzo de 2024, el país puso en marcha un plan integral de erradicación que incluyó la vacunación de más de 46 millones de aves. A esto se sumaron medidas de bioseguridad, vigilancia epidemiológica, inspecciones periódicas y campañas de capacitación dirigidas a productores y técnicos.
La declaratoria fortalece al sector avícola nacional, que representa aproximadamente el 23 % del Producto Interno Bruto agropecuario y genera cerca de 4 000 millones de dólares anuales. Con el estatus sanitario recuperado, Ecuador puede acceder a mercados internacionales de alto valor como la Unión Europea y China, lo cual implica un impulso significativo a las exportaciones.
Las autoridades recalcaron que mantener este estatus exige cumplir con estrictas normas de bioseguridad. Entre las acciones prioritarias se encuentran el control del ingreso a las granjas, la desinfección de instalaciones y equipos, la restricción del contacto con aves silvestres y la notificación inmediata de síntomas sospechosos.
El Ministerio de Agricultura afirmó que continuará trabajando junto con Agrocalidad y el sector privado para garantizar una vigilancia constante mediante sistemas de alerta temprana, monitoreo en campo, uso de tecnología para trazabilidad y más capacitaciones.
La OMSA hizo público este reconocimiento durante su 90.ª Asamblea General en París, consolidando a Ecuador como un país referente en sanidad animal en la región. El ministro del MAG, por su parte, aseguró que se redoblarán los esfuerzos para mantener la condición sanitaria y convertirla en una ventaja competitiva a nivel global.

