El Gobierno de Ecuador ha declarado un estado de “alerta máxima” luego de que informes de inteligencia militar revelaran presuntos planes de atentados terroristas dirigidos contra el presidente Daniel Noboa Azín, su equipo de gobierno y la infraestructura estratégica del país.
El Ministerio de Gobierno emitió un comunicado oficial la madrugada del sábado 19 de abril de 2025, en el que condenó de forma enérgica cualquier intento de violencia política y denunció un posible complot vinculado a estructuras del crimen organizado y actores políticos “derrotados en las urnas”.
“Es deplorable que estructuras criminales, en complicidad con sectores políticos derrotados en las urnas, pretendan imponer el caos mediante la violencia, el miedo y el terror”, señala el pronunciamiento difundido en medios oficiales y redes sociales.
La alerta se sustenta en un informe confidencial fechado el 17 de abril de 2025, emitido por el Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (Comaco), el cual advierte que, tras los resultados de la segunda vuelta presidencial del pasado 13 de abril, se habrían iniciado traslados de sicarios desde México y otras naciones hacia territorio ecuatoriano. El objetivo: planificar y ejecutar ataques contra el presidente y su gabinete ministerial.
Además de las amenazas contra Noboa, el informe también menciona riesgos de sabotaje a bienes públicos, como puentes, carreteras y redes eléctricas, así como la posibilidad de que se generen protestas violentas organizadas para desestabilizar al nuevo gobierno.
El Ministerio de Gobierno enfatizó que el Estado “no tolerará” actos que pongan en riesgo la seguridad nacional y aseguró que las fuerzas del orden están desplegadas para prevenir y contener cualquier intento de violencia. “Reiteramos el compromiso del Gobierno con la democracia y la paz social. No permitiremos que la violencia reemplace la voluntad popular”, concluyó el comunicado.
El contexto político ecuatoriano se mantiene tenso, con acusaciones de fraude electoral por parte de la oposición y declaraciones cruzadas entre líderes nacionales e internacionales. Esta situación ha aumentado la preocupación ciudadana sobre la estabilidad política y la seguridad institucional en el país.
