Ecuador se encuentra ante un posible escenario de cortes de energía en los próximos seis meses, específicamente entre octubre de 2024 y marzo de 2025. Esta alerta fue emitida por el Operador Nacional de Electricidad (Cenace) y está incluida en un informe sobre la declaratoria de emergencia de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), que se utiliza para la adquisición de energía en situaciones críticas.
La situación se agrava debido a una sequía que afecta al país. Según el informe técnico elaborado en septiembre, “no es posible garantizar el abastecimiento de energía eléctrica en el sistema nacional interconectado durante escenarios secos”, lo que aumenta el riesgo de cortes en el servicio eléctrico. Esta advertencia resalta la necesidad de tomar medidas urgentes para asegurar la disponibilidad de energía.
Durante este período crítico, será esencial maximizar las importaciones de electricidad para poder abastecer al país. Por ello, se deben prever los recursos económicos necesarios para afrontar esta eventualidad. El análisis de Cenace señala que existe un alto riesgo de déficit si el sistema opera de manera autónoma durante la sequía actual, a menos que se implemente generación termoeléctrica adicional y otras acciones recomendadas en el plan de operación.
Este informe forma parte de un análisis más amplio sobre el Plan de Operación del Sistema Nacional Interconectado (SNI) para el período de julio de 2024 a junio de 2026. En él se establece la necesidad urgente de incorporar 1,080 megavatios (MW) en generadores que puedan proporcionar energía firme. Esta generación adicional es fundamental no solo para mitigar el riesgo de déficit de potencia en condiciones secas, sino también para asegurar que el sistema eléctrico mantenga condiciones operativas adecuadas.
Además, la generación adicional permitirá llevar a cabo el mantenimiento programado de las plantas de generación y transmisión, y ayudará a aumentar las reservas de potencia, necesarias para enfrentar posibles fallos en grandes bloques de generación, como la central Coca Codo Sinclair, que ha enfrentado problemas debido a la acumulación de sedimentos en el río.
En los últimos dos años, se han registrado caudales promedio mensuales en el río Mazar que han alcanzado niveles históricos mínimos, especialmente en septiembre y octubre de 2023, así como en julio de 2024. El informe también indica que los promedios mensuales recientes se encuentran entre los percentiles más bajos de los últimos 60 años.
Dada la gravedad de la situación, el Gobierno y las autoridades del sector eléctrico deben actuar con rapidez para implementar las medidas necesarias que aseguren la estabilidad del suministro energético en el país.

