La violencia armada vuelve a golpear a la capital ecuatoriana. La tarde del martes 27 de mayo, un hombre y una mujer fueron asesinados en el sector La Nueva Aurora, en la parroquia Turubamba, al sur de Quito, en un hecho que la Policía Nacional investiga como un presunto ajuste de cuentas.
Según los reportes preliminares, el ataque fue ejecutado al estilo sicariato, es decir, con premeditación y a manos de dos personas que se movilizaban en una motocicleta. Los agresores interceptaron a las víctimas en la vía pública y les dispararon en repetidas ocasiones, causándoles la muerte inmediata.
Una de las víctimas tenía antecedentes por microtráfico
Las primeras indagaciones permitieron identificar a uno de los fallecidos: un hombre de 28 años, de nacionalidad extranjera, quien habría registrado antecedentes penales por el delito de microtráfico. En el caso de la mujer, su identidad aún no ha sido confirmada oficialmente, y el cuerpo permanece en la morgue para fines forenses.
“El modo de operar, el lugar del ataque y los perfiles de las víctimas nos hacen presumir que se trata de un ajuste de cuentas entre bandas criminales”, declaró una fuente policial bajo reserva.
Investigación en curso y aumento de hechos violentos
Personal de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida (DINASED) y de la Criminalística acudió al lugar del crimen para levantar evidencias balísticas y realizar las respectivas inspecciones. La motocicleta utilizada por los sicarios no ha sido localizada, y hasta el cierre de esta edición no se reportan detenidos.
Este nuevo hecho violento se suma a una preocupante ola de homicidios por sicariato en Quito, especialmente en barrios del sur de la ciudad, donde las autoridades han registrado un incremento de delitos asociados al narcotráfico y al crimen organizado.
De acuerdo con cifras del Ministerio del Interior, los asesinatos por encargo en Quito han aumentado un 35% en lo que va del año, siendo el sur de la capital una de las zonas más afectadas por estas disputas criminales.
