El economista Diego Borja, exaspirante a la vicepresidencia por el movimiento Revolución Ciudadana, denunció públicamente que autoridades migratorias ecuatorianas intentaron obstruir su salida del país mientras se dirigía a Colombia para disfrutar del feriado de Semana Santa.
El incidente, según relató Borja en un comunicado publicado en redes sociales, tuvo lugar en el Puente Internacional de Rumichaca, punto fronterizo entre Ecuador y Colombia, el pasado miércoles. El exfuncionario aseguró que tanto él como su esposa fueron detenidos durante el proceso migratorio sin que mediara una orden judicial ni explicación oficial.
“Me retuvieron sin justificación legal. Me retiraron la cédula de identidad sin ninguna orden ni procedimiento válido. Fue un acto de prepotencia y abuso de autoridad”, expresó Borja, quien calificó el hecho como una persecución política.
En sus declaraciones, Borja sostuvo que este tipo de acciones evidencian una “criminalización” de los actores políticos vinculados a la Revolución Ciudadana. “Mi falta ha sido ser parte del binomio presidencial de la Revolución Ciudadana en las elecciones generales de 2025”, afirmó.
A pesar del inconveniente, el economista indicó que logró cruzar la frontera hacia Colombia, evitando —según sus palabras— una detención arbitraria. “Pude resguardar mi integridad al pasar a territorio colombiano, donde no existe riesgo de ser detenido sin causa ni orden judicial”, precisó.
El hecho ha generado reacciones en redes sociales, especialmente entre simpatizantes del correísmo, quienes denuncian que estas acciones forman parte de una estrategia de intimidación contra opositores políticos. Hasta el momento, no se ha emitido una respuesta oficial por parte del Ministerio de Gobierno ni de la Dirección General de Migración sobre lo ocurrido.
Borja, quien también fue ministro de Economía durante el gobierno de Rafael Correa, no enfrenta actualmente cargos judiciales abiertos, según registros públicos. Sin embargo, su activa participación en la campaña electoral de 2025 lo ha mantenido bajo el escrutinio del escenario político.
Este suceso se suma a una serie de denuncias de acoso institucional que han realizado otras figuras vinculadas a la oposición, en un clima político cada vez más polarizado.
