En una serie de operativos llevados a cabo entre el miércoles y el viernes de esta semana, la Policía Subzona de Santo Domingo de los Tsáchilas realizó importantes decomisos en la región. Durante estos operativos, se confiscaron 123 paquetes de cocaína y 3.000 galones de combustible, revelando una compleja red de narcotráfico y contrabando.
El primer operativo, efectuado en la madrugada del viernes 30 de agosto, tuvo lugar en el kilómetro 18 de la carretera Santo Domingo de los Colorados-El Carmen, en el sector Las Delicias-Nuevo Israel. La policía detuvo una camioneta que transportaba los 123 paquetes de cocaína, los cuales estaban embalados en cintas verdes con logotipos de una serie animada. Según el jefe policial del distrito Este, Eduardo Ricaurte, la droga, con un peso total de 143 kilogramos y un valor aproximado de $2.5 millones, estaba destinada al mercado interno de Chone, Manabí. Los individuos arrestados en este operativo fueron identificados como Óscar G. y Néstor G.
En otro operativo realizado el miércoles, la policía descubrió aproximadamente 3.000 galones de combustible en una volqueta que circulaba por la carretera E-25, entre Santo Domingo de los Tsáchilas y Los Ríos. Los agentes detectaron el combustible gracias a manchas en la lona que cubría un tanque metálico improvisado, junto con una manguera. La lona estaba impregnada con derivados de petróleo, lo que llevó a la detención del conductor del camión y a la incautación del hidrocarburo, que no contaba con las guías de facturación necesarias.
Se sospecha que este combustible había sido embarcado en el cantón La Concordia y estaba destinado a alguna localidad en la provincia de Los Ríos. Ricaurte informó que la Policía ha retenido aproximadamente diez vehículos en Santo Domingo por transportar combustibles sin la documentación adecuada.
Adicionalmente, en una operación combinada del Bloque de Seguridad, se encontró una cantidad considerable de combustible en una vivienda en el sector La Calera, en Latacunga, provincia de Cotopaxi. Se incautaron 3.000 galones de combustible, junto con dieciséis tanques de 250 galones y ocho barriles metálicos de 55 galones cada uno. El personal militar especializado llevó a cabo el desmantelamiento de una conexión ilícita en el poliducto y entregó las evidencias a las autoridades para los trámites legales correspondientes.
