En la previa del partido entre la selección de Ecuador y Perú, que se disputará en el estadio Rodrigo Paz Delgado en Quito por la octava fecha de las eliminatorias al Mundial 2026, la asistencia de público ha sido notablemente baja. A menos de tres horas del inicio del encuentro, las gradas se encuentran sorprendentemente vacías, con solo un 40% de las localidades ocupadas, según estimaciones no confirmadas oficialmente por la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF).
La falta de apoyo de los aficionados puede atribuirse a varios factores. Entre ellos se destacan la reciente discreta actuación de la selección en la Copa América y la reciente derrota por 1-0 contra Brasil en el primer partido de esta doble fecha de eliminatorias. Estos resultados han contribuido al desencanto de los hinchas, que se refleja en la baja asistencia al estadio.
Sin embargo, el problema no se limita a los resultados deportivos. Los aficionados han señalado que las dificultades para comprar entradas a través del portal de la FEF han sido un obstáculo significativo. Entre los inconvenientes reportados están fallas en el sistema de compra, problemas con la aceptación de tarjetas de pago y complicaciones con la modalidad de afiliación requerida para adquirir los boletos.
Estas dificultades han llevado a una situación inusual: a solo dos horas del partido, el estadio muestra un panorama desolador, con un movimiento comercial escaso en los alrededores y calles desiertas. Este contraste es evidente en comparación con el bullicio y el fervor que caracterizaron las eliminatorias anteriores, cuando la hinchada ecuatoriana brindaba un respaldo incondicional, tanto en victorias como en derrotas.
En resumen, la combinación de factores deportivos y problemas logísticos ha resultado en una notable disminución de la asistencia al estadio para el enfrentamiento clave contra Perú. La situación plantea interrogantes sobre el impacto de estos problemas en el apoyo a la selección y en el ambiente general de las eliminatorias.

