Descubren a abogada en Puebla que se hacía pasar por psiquiatra y recetaba medicamentos sin formación médica

INTERNACIONAL

En un caso que ha causado gran alarma en las redes sociales, una mujer de Puebla fue descubierta haciéndose pasar por psiquiatra, cuando en realidad solo contaba con una formación en Derecho. Identificada como Marilyn Cote, la mujer ofrecía tratamientos para la depresión y ansiedad, afirmando que podría curarlos en tan solo una semana, todo sin contar con los estudios ni credenciales necesarias para ejercer la psiquiatría.

El caso fue destapado a través de las redes sociales, donde usuarios compartieron pruebas que mostraban que Cote expedía recetas para medicamentos psiquiátricos y realizaba diagnósticos sin ser una profesional en el área de la salud mental. Los usuarios también denunciaron que las recetas firmadas por médicos no vinculados a ella eran parte de sus engaños.

Formación académica fraudulenta y cédulas falsas

Marilyn Cote, originaria de Puebla, tiene una licenciatura en Derecho por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), así como una maestría en Criminalística y un doctorado en Psicología. Sin embargo, no posee ninguna titulación o formación oficial en el campo de la psiquiatría o la psicología clínica. A pesar de esto, Cote se presentaba como una experta en salud mental, describiéndose en su página web como «Egresada del Centro de Desórdenes Mentales de la Universidad de Oslo», una institución de la que no hay constancia oficial de su existencia ni de su vinculación con la falsa psiquiatra.

Además, Marilyn Cote utilizaba una cédula profesional de abogada para ofrecer consultas relacionadas con trastornos psiquiátricos, pero no contaba con la autorización necesaria para realizar actividades relacionadas con la salud mental. En su sitio web y en redes sociales, afirmaba contar con premios internacionales en psicodiagnóstico, aunque no se encontró evidencia de que dichas distinciones fueran reales.

Pruebas en redes sociales revelan el fraude

A través de diversas publicaciones en redes sociales, usuarios de la plataforma denunciaron la conducta fraudulenta de Cote. Las pruebas incluyeron imágenes de recetas que aparentemente firmaban médicos sin relación con ella, así como testimonios de pacientes que aseguraban haber recibido diagnósticos incorrectos y tratamientos sin mejoras significativas.

A lo largo de los meses, la mujer también manipuló su imagen en internet, subiendo fotos editadas y utilizando imágenes de médicos internacionales y modelos de sitios web de productos en línea, con el fin de aparentar una mayor credibilidad profesional. Para reforzar su imagen, Cote también publicó videos generados por inteligencia artificial en los que simulaba conversaciones con colegas psiquiatras inexistentes.

Reacciones en línea y demandas de acción

Las denuncias en redes sociales no tardaron en llamar la atención de muchos internautas, quienes comenzaron a cuestionar la autenticidad de las credenciales de Cote y su práctica ilegal. Pese a la creciente presión, la mujer se mostró agresiva y defensiva ante las críticas, respondiendo de manera desafiante a aquellos que la acusaban de fraude en reseñas de Google.

Frente a la gravedad de estos hechos, los usuarios han exigido a las autoridades tomar medidas contra Marilyn Cote, quien podría enfrentar cargos por ejercicio ilegal de la medicina, falsificación de documentos y otros delitos relacionados con el fraude.

El riesgo de la pseudociencia y la importancia de la regulación médica

Este caso pone de manifiesto los riesgos que corren los pacientes cuando confían en personas sin la formación necesaria para ofrecer tratamientos médicos, especialmente en áreas tan delicadas como la salud mental. En México, como en muchos otros países, existen regulaciones estrictas para garantizar que solo los profesionales capacitados puedan prescribir medicamentos y realizar diagnósticos médicos.

La creciente prevalencia de «pseudocientíficos» y personas que se hacen pasar por médicos sin serlo, pone de relieve la necesidad urgente de reforzar los controles sobre las profesiones sanitarias y de sensibilizar al público acerca de los peligros de buscar tratamiento fuera de la red de profesionales autorizados.

Conclusión: un llamado a la acción para proteger a los pacientes

Este caso de Marilyn Cote no es un hecho aislado y subraya la importancia de garantizar que los profesionales de la salud sean verificables y que los pacientes busquen siempre servicios en instituciones y con profesionales acreditados. A medida que se siguen revelando detalles sobre las actividades fraudulentas de Cote, queda claro que las autoridades deben intervenir con urgencia para evitar que otros individuos caigan en manos de personas que, como ella, abusan de la confianza pública para beneficiarse a costa de la salud de los demás.

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