Una extensa operación policial denominada Hércules-Centinela 92 permitió la captura de 11 personas en Ecuador y 11 en España, integrantes de una red internacional de narcotráfico que habría movilizado droga valorada en más de $300 millones mediante tres compañías exportadoras ecuatorianas.
El operativo, ejecutado la madrugada de este jueves 13 de noviembre, incluyó ocho allanamientos simultáneos: dos en Samborondón, cinco en Naranjal y uno en Daule. Según el ministro del Interior, John Reimberg, las investigaciones revelaron que las empresas involucradas pasaron de registrar movimientos económicos mínimos a transacciones millonarias en un corto periodo de tiempo, lo que levantó las alertas de las autoridades.
“Acabaremos hasta con la última economía criminal. Iremos atrás de cada uno de quienes están detrás de estas estructuras”, declaró Reimberg tras anunciar los resultados de la operación.
Las pesquisas, que se iniciaron hace tres años en coordinación con las autoridades españolas, identificaron que las exportadoras eran utilizadas como fachada para el envío de grandes cantidades de droga hacia Bélgica, Países Bajos, España y Libia.
En el territorio europeo, la Policía detuvo a ciudadanos albaneses y españoles presuntamente vinculados con la organización. En Ecuador, los allanamientos permitieron el decomiso de armas de fuego, teléfonos celulares y documentación clave para profundizar las investigaciones.
Las autoridades ecuatorianas destacaron que esta operación forma parte de un plan integral contra las estructuras financieras del narcotráfico, centrado en detectar las rutas económicas y empresariales que sirven para el lavado de activos y la exportación de estupefacientes bajo apariencia legal.
El ministro Reimberg señaló además que los 11 detenidos en Ecuador serán puestos a órdenes de la justicia, mientras los equipos de inteligencia continúan rastreando los bienes y cuentas vinculadas a la red.
La cooperación internacional resultó determinante en esta operación, que marca un nuevo golpe a las mafias que utilizan el comercio exterior ecuatoriano como plataforma para el envío de droga. Según fuentes policiales, este tipo de estructuras suelen camuflar cargamentos ilegales en contenedores de productos agrícolas o industriales, aprovechando los canales logísticos del país.
Con la desarticulación de esta red, el Gobierno reafirma su compromiso de reforzar los controles aduaneros y financieros, así como el trabajo conjunto con organismos internacionales para detener el flujo del narcotráfico transnacional.

