Un operativo policial ejecutado en la madrugada del viernes 8 de noviembre, conocido como Fénix 373, permitió la desarticulación de un grupo armado organizado vinculado a la banda criminal Los Lobos. El operativo, que fue precedido por una exhaustiva investigación, contó con la colaboración de unidades especializadas de la Policía Nacional, como el Grupo de Intervención y Rescate (GIR), el Grupo de Operaciones Especiales (GOE), y el Grupo de Investigaciones de la Criminalidad (GEMA), además de la Fiscalía General del Estado.
Durante este operativo se realizaron 15 allanamientos en distintos puntos de la provincia de Pichincha, que culminaron con la detención de 14 personas, quienes estarían involucradas en diversos delitos como delincuencia organizada, sicariato, tenencia ilegal de armas, secuestro, extorsión, microtráfico, receptación de bienes robados y suplantación de identidad. La Policía subrayó que el grupo desmantelado operaba principalmente en los sectores de Guayllabamba, Calderón y Cayambe, donde buscaban imponer su control territorial, generando un clima de inseguridad y alarma en la población.
El operativo Fénix 373 involucró a 98 efectivos policiales y 15 fiscales, quienes lograron incautar diversos indicios relacionados con los crímenes investigados. Entre los objetos confiscados se encuentran teléfonos móviles, motocicletas (una de las cuales constaba como robada), armas de fuego, cargadores y munición, así como un vehículo blindado.
De los 14 detenidos, 13 son hombres y una mujer. Además, 9 de los arrestados tienen antecedentes judiciales por delitos como asaltos, robo, tráfico de sustancias sujetas a fiscalización y posesión ilegal de armas. No se reportaron menores de edad involucrados en el operativo.
El teniente coronel de Policía, Cristian Gómez, jefe de la Unidad Nacional de Investigación Antidelincuencial, destacó en una rueda de prensa que este operativo forma parte de la estrategia integral de la Policía Nacional para combatir la violencia criminal en la provincia de Pichincha. Gómez recalcó que la desarticulación de este grupo armado es un golpe significativo para las estructuras delictivas que operan en la región Sierra-Centro, contribuyendo a la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos.
El operativo Fénix 373 continúa bajo investigación, y las autoridades han manifestado que seguirán trabajando en conjunto para desmantelar otros grupos criminales que intentan tomar el control de diversas zonas del país. Las autoridades aseguran que seguirán intensificando los operativos de seguridad en Pichincha y otras provincias para prevenir el crecimiento de la violencia organizada.
