La defensa internacional de Rafael Correa y Jorge Glas ha emitido un comunicado en respuesta a la reciente declaración del Departamento de Estado de Estados Unidos, que los considera inelegibles para ingresar al país. Esta decisión, anunciada el 9 de octubre de 2024, no solo afecta a los exmandatarios ecuatorianos, sino que también se extiende a sus familiares directos.
El equipo legal, coordinado por Christophe Marchand y Sonia Vera del bufete Jus Cogens, expresó su profunda preocupación sobre esta medida, señalando que podría utilizarse como una herramienta de presión política. En su declaración, los juristas pidieron a la comunidad internacional y a organismos de derechos humanos que supervisen el uso de restricciones migratorias que podrían distorsionar los fines legítimos de la política migratoria.
“Las medidas de control migratorio no deberían ser utilizadas como mecanismos de presión política y su divulgación pública podría afectar la dignidad de aquellos reconocidos internacionalmente como refugiados o asilados”, afirmaron en su comunicado.
La defensa argumentó que, aunque reconocen el derecho soberano de EE. UU. a determinar quién puede ingresar a su territorio, la decisión de hacer pública esta medida, sin una solicitud de ingreso o un proceso judicial individualizado, plantea serias dudas sobre el respeto a los principios de presunción de inocencia y responsabilidad individual, tal como se establece en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).
Asimismo, criticaron la inclusión de familiares directos en esta declaración, señalando que “sin evidencia que justifique estas restricciones, se trata de un uso desproporcionado de sanciones migratorias, que causa un daño irreparable a la dignidad de los involucrados”.
El equipo legal recordó que Correa fue reconocido como refugiado por Bélgica en 2022, conforme a la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, mientras que Jorge Glas recibió asilo diplomático en México, conforme a la Convención de Caracas sobre Asilo Diplomático. Ambas decisiones soberanas, argumentan, no deberían verse afectadas por la divulgación de la medida estadounidense, la cual describen como arbitraria y discriminatoria.
Además, mencionaron que la Sección 7031(c) de la Ley de Asignaciones para el Departamento de Estado de 2024 establece que las restricciones a la entrada de EE. UU. deben basarse en casos de corrupción significativa, pero no incluyen a familiares directos sin evidencia procesal que lo justifique.
«La inclusión de familiares sin pruebas que demuestren su conexión con supuestos actos delictivos viola el principio de responsabilidad individual y transforma estas sanciones en instrumentos de presión política”, sostuvieron.
Los familiares de Correa afectados por esta decisión incluyen a su esposa, Anne Malherbe, y a sus hijos: Sofía Correa, Anne Dominique Correa y Rafael Miguel Correa. Por su parte, la inelegibilidad también se aplica a la esposa de Glas, Cinthia Díaz, y a su hijo, Jorge Glas Díaz.
